Monterrey

No nos empeñemos en hablar de inversión petrolera

OPINIÓN. El panorama de las grandes metrópolis que conforman el “corazón” económico del estado es distinto. Podría parecer una situación grave si tomamos en cuenta simplemente a este sector en un estado; que como decíamos es eminentemente petrolero.
DESDE 
TEXAS...

JAVIER
AMIEVA
08 febrero 2016 9:50 Última actualización 08 febrero 2016 10:3
La estrategia petrolera de Arabia Saudita

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) se reúne en Viena en un clima de precios bajos e informes de desacuerdo entre los miembros del cartel. Algunos países quieren recortar la producción para elevar los precios, pero Arabia Saudita se resiste. La estrategia de Riad de mantener el nivel de producción para preservar su cuota de mercado ha funcionado hasta cierto punto, pero también ha afectado su economía y su moneda.

Fue en los 80s, cuando Texas se enfrentó al último vendaval económico antes del 2015, también originado por la explosiva y volátil industria del gas y del petróleo. Es una ironía que la misma industria que ha hecho grande a Texas, hoy presente un panorama que para unos luce sombrío; ¿Cómo luce en realidad para México?, por favor usted concluya estimado lector.

Tan solo hace unos meses ciudades como Cotulla en Texas, tuvieron un crecimiento hasta del 3 mil por ciento originado por el “gas shale”, los bienes raíces escalaron hasta un diez mil por ciento y la burbuja de gas seguía creciendo, hasta que el precio del petróleo empezó a bajar.

Hoy el aeropuerto municipal de Cotulla, que ya no tenía espacio suficiente para los jets privados de los magnates petroleros se ve reducido a unos cuantos vuelos de aviones pequeños y los hoteles presentan un aspecto desolado esperando que un milagro suceda.

Texas, que durante años había mantenido un porcentaje de crecimiento económico superior a la media nacional y un desempleo abajo de la media nacional, hoy deja de ostentar ese record. En el 2010, un funcionario de la recaudación de rentas del estado manifestó: “Texas nunca ha estado en mejor posición económica, si hoy declarara su independencia, seguramente sería una república fuerte e independiente económicamente hablando”; creo que su comentario no era de carácter escisionista, pero sí muy “republicano”.

Sin embargo, el panorama de las grandes metrópolis que conforman el “corazón” económico del estado es distinto. Podría parecer una situación grave si tomamos en cuenta simplemente a este sector en un estado; que como decíamos es eminentemente petrolero, por ejemplo más de la mitad de las empresas de Houston que cotizan en la bolsa están relacionadas con negocios de gas y de petróleo y tres cuartas partes de ellas han cotizado a la baja durante un periodo de más de 12 meses.

Es más, Brian Bush, director de mercados petroleros y desarrollo de negocios declaró ante la TV “no sólo y simplemente Houston, pero el mundo entero se enfrenta a un desequilibrio entre oferta y demanda de petróleo”. Estamos frente a un exceso de oferta y producción de crudo en este momento, teniendo en cuenta lo que la demanda mundial requiere y hasta que alguno de estos factores cambie la economía se recuperara”, dijo a “Power Lunch” de la CNBC recientemente.

“Tenemos más de 100 millones de barriles de crudo en inventarios por encima de donde estábamos hace un año.”

Adicionado a lo anterior, está la sobreproducción de petróleo iraní que está bombeando 300 mil barriles diarios de petróleo al mundo -ante la liberación de las sanciones económicas-;y esto sucede recién, cuando Estados Unidos declaro su quasi-independencia energética y la explosión de uso de nuevas tecnologías, azuzadas por los altos precios del barril y hasta por la nuevas reglas del juego que prometían apertura y ganancias, como lo fue la tardía Reforma Energética de México.

¿Pero que pasará en Estados Unidos, en concreto en Houston, la ciudad que ejemplificamos?; el caso es que las comunidades que conforman la gran zona metropolitana de Houston, si aprendieron la lección de los 80s,- aunque no están vacunados por supuesto-, Houston, después de Nueva York, es la ciudad que alberga más empresas de las listadas en Forbes. “.. la expansión de la industria médica, la industria de aeronáutica y la multiplicidad de economías diversas, nos pone en un lugar privilegiado”.

Texas está creciendo a pesar de la desaceleración económica y grandes proyectos están en marcha. Complejos de comunidades sofisticadas como lo es el River Oaks District, un complejo de compras de lujo que abrió en el 2015, o como el Hotel Marriott del GRB Convention center que contará con mil habitaciones adicionadas a las 75 mil que ya ofrece Houston para el turismo; le permite asegurar proyecciones turísticas, si tomamos en cuenta que en el 2014, 52.1 millones de pasajeros pasaron por los aeropuertos de Houston, y que Houston es la cuarta ciudad más grande de Estados Unidos; con esto es fácil predecir que la economía de Texas será fuerte por muchos años a pesar de los altibajos del petróleo.

“Nuestras proyecciones son que Houston crecerá en turismo receptivo de 14 a 20 millones de visitantes en tan solo tres años”, comentó contundentemente Jorge Franz, Vice-Presidente del área de turismo del Greater Houston Convention and Visitors Bureau.

* El autor es analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-EstadosUnidos.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.