Monterrey

NL y el Bajío viven boom
inmobiliario por armadoras

Plantas automotrices han incrementado la demanda de terrenos y viviendas.
JUAN ANTONIO LARA
jlara@elfinanciero.com.mx
28 septiembre 2016 9:43 Última actualización 28 septiembre 2016 9:46
producción automotriz

Desde 2012 han llegado cerca de 11 armadoras a México, con una inversión de 30 mil millones de dólares.

La instalación de plantas armadoras en el Bajío y Nuevo León ha
provocado que estas dos entidades del país encabecen el crecimiento
inmobiliario a nivel nacional, dijo en entrevista Gustavo Solares Campos, presidente nacional de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI).

Desde 2012 han llegado cerca de 11 armadoras a México con una
inversión de 30 mil millones de dólares.

A esto se suman otros 30 mil millones de fabricantes de autopartes,
que son cerca de 300 plantas ubicadas alrededor de ellas, muchas de las cuales se han instalado en la franja del Bajío y en Nuevo León.

“En estas zonas donde ha se venido ubicando la industria trasnacional,
como es el Bajío y Nuevo León, así como Aguascalientes, San Luis Potosí, se está teniendo una dinámica muy importante”, indicó.

Nuevo León es líder nacional en la colocación de créditos hipotecarios
y de acuerdo con información del Clúster de la Vivienda de la entidad, las desarrolladoras invertirán cerca de 80 mil millones de pesos este año.

El Infonavit otorgó en Nuevo León 83 mil créditos en el 2015, de los cuales 50 mil 457 fueron hipotecarios y el resto fue para mejora de vivienda.

En el 2015, el crecimiento del sector inmobiliario fue superior al 4 por ciento, por encima del crecimiento de la economía mexicana, y este año se espera un aumento similar o ligeramente superior.

“Este año habrá que hacer el ajuste correspondiente en función de
algunos indicadores, como la cotización peso-dólar y el ejercicio del gasto público, que también tiene algún ajuste”, indicó.

El presidente nacional de AMPI comentó que la devaluación del peso frente al dólar hace más atractivo a México para los inversionistas, no sólo del sector inmobiliario, sino también de los sectores industrial,
comercial y de servicios, que buscan un mayor rendimiento para su inversión.

“La cotización los favorece, porque con menos dólares o menos euros ellos tienen acceso a mejores propiedades. Esto da un círculo virtuoso que genera inversión”.