Monterrey

Monterrey y SP mejoran en sus calificaciones

De acuerdo con un análisis de la consultoría Aregional, en el mismo periodo se registraron 23 bajas en las calificaciones previamente otorgadas a 17 municipios, que se atribuyen principalmente a los desequilibrios presupuestales de los ayuntamientos afectados.
Esther Herrera
eherrera@elfinanciero.com.mx
23 octubre 2017 11:0 Última actualización 23 octubre 2017 11:0
Standard & Poor's

Standard & Poor's. (AP)

Durante el periodo de enero a septiembre del presente año, las agencias calificadoras realizaron un total de 227 acciones de calificación a los municipios, en las cuales se tuvieron más acciones positivas que negativas.

De acuerdo con un análisis de la consultoría Aregional, en el mismo periodo se registraron 23 bajas en las calificaciones previamente otorgadas a 17 municipios, que se atribuyen principalmente a los desequilibrios presupuestales de los ayuntamientos afectados.

De estas acciones de evaluaciones positivas destacan las calificaciones asignadas a Monterrey y San Pedro Garza García, fueron consecuencia del buen desempeño financiero que observaron las agencias S&P y HR Ratings, ya que ambos ayuntamientos en 2015 y 2016 registraron superávits en sus respectivos balances financieros.

A su vez, las calificaciones asignadas a Monterrey y San Pedro Garza García, ambos en Nuevo León, éstas fueron consecuencia del buen desempeño financiero que observaron las agencias calificadoras S&P y HR Ratings, puesto que en 2015 y 2016 ambos ayuntamientos registraron superávits en sus respectivos balances financieros, por tal motivo, su evaluación se ubica en la categoría de “muy alta calidad crediticia” (AA).

Por otro lado, se puede observar que las agencias calificadoras otorgaron un total de 10 cambios de perspectiva negativos al mismo número de municipios, los cuales en términos generales han reportado deterioro en su situación financiera. Entre las causas más comunes del deterioro en las perspectivas de las calificaciones de estos ayuntamientos, se encuentran: Incremento sustancial en el gasto corriente y operacional; bajo nivel de recaudación de ingresos propios y déficits en sus balances operativos y financieros.

Asimismo, las acciones negativas realizadas a las calificaciones de riesgo crediticio a los municipios, derivaron de los niveles crecientes en sus financiamientos de corto plazo y su limitada posición de liquidez.