Monterrey

Meade, Díaz de León y el futuro de la economía

OPINIÓN. Espero con gran inquietud la propuesta económica del Dr. Meade. En mi opinión, deberá distanciarse de políticas asistencialistas que se utilizan como electorales y con fines de contener, más no abatir, la pobreza.
VISIÓN ECONÓMICA
Jesús Garza
jgarzagg@gmail.com
30 noviembre 2017 10:57 Última actualización 30 noviembre 2017 10:57
Jesús Garza, director general y fundador de GF GAMMA.

Jesús Garza, director general y fundador de GF GAMMA.

Esta semana, el Presidente Enrique Peña Nieto aceptó la renuncia de José Antonio Meade Kuribreña, Secretario de Hacienda y Crédito Público, confirmando su candidatura para la Presidencia de la República representando al PRI.

El exsecretario Meade es un funcionario público con amplia experiencia en el sector público y con las credenciales necesarias para tomar decisiones relevantes de política económica en el país. Meade ha trabajado como secretario de estado tanto en administraciones del PRI como en el PAN.

La capacidad técnica y preparación académica de Meade es innegable.

Sin embargo, tiene un camino difícil que recorrer, aparte del político. En materia económica, el crecimiento del país ha sido mediocre, con un promedio de apenas dos por ciento anual en las últimas dos décadas.

Gran parte de este mediocre crecimiento se debe a la falta de inversión productiva federal y la consolidación de oligopolios en sectores clave de la economía. Éstos últimos han deteriorado los indicadores de competitividad en la economía al encarecer los insumos clave para muchos sectores productivos. Además, el nivel de endeudamiento se ha acelerado en los últimos seis años, llegando a niveles cercanos al 50 por ciento del PIB.

Espero con gran inquietud la propuesta económica del Dr. Meade. En mi opinión, deberá distanciarse de políticas asistencialistas que se utilizan como electorales y con fines de contener, más no abatir, la pobreza.

Desde la caída del precio del crudo hemos visto reducciones en el gasto asignado a la inversión pública hacia obras de infraestructura y los destinados a la ciencia y tecnología, elementos esenciales para elevar la productividad del país.

Por otro lado, el Presidente también anunció que Alejandro Díaz de León tomaría las riendas del Banco de México, supliendo al Dr. Agustín Cartsens. Alejandro tiene una trayectoria académica y profesional económica impecable, fue el artífice de la extensión de la madurez del crédito nacional, mejorando las condiciones crediticias del país. Sin embargo, tiene la misión de reafirmar a los mercados e inversionistas de continuar con el mandato principal de la autoridad monetaria, es decir, combatir a la inflación.

El entorno económico no es el ideal. El último dato del PIB decepcionó, creciendo solamente 1.5 por ciento anual. Aún y con la desaceleración derivada del terremoto en el Centro y Sur del país, la producción de crudo continúa en caía libre (con mínimos históricos) y la construcción sigue reportando crecimientos negativos (debido a la caída de la obra pública).

La preparación de los funcionarios es muy importante, pero igual de importante son las propuestas tangibles para elevar el crecimiento y por ende el bienestar de la población.

El combate a la inflación es fundamental y el cambio en la política de gasto público será determinante para elevar las tasas de crecimiento del país.

El autor es el director general y fundador de GF GAMMA y catedrático en el ITESM campus Monterrey. Cuenta con un doctorado en Finanzas y maestría en Economía Financiera por la Universidad de Essex en el Reino Unido, y una Licenciatura en Economía por el ITESM (campus Monterrey).

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.