Monterrey

Los términos de
intercambio a tres décadas de la apertura comercial

Opinión. Los TI que se esperaba crecieran, se han movido poco y han registrado una caída del 6.6 por ciento. En dicho lapso, los precios de exportación crecieron en 76.9 por ciento y los de importación en 89.6 por ciento.
OPINIÓN ACADÉMICA
TECNOLÓGICO DE MONTERREY

JOSÉ DE JESUS SALAZAR CANTÚ​
14 noviembre 2016 10:32 Última actualización 14 noviembre 2016 10:44
José de Jesús Salazar Cantú

José de Jesús Salazar Cantú

La entrada de México al Acuerdo General sobre Aranceles y
Comercio (GATT, por sus siglas en inglés)
en agosto de 1986, marcó un importante paso en la implantación del nuevo modelo
económico orientado al libre comercio, en el cual ya se venía trabajando desde inicios de los ochenta. El propósito era aumentar la competencia, la eficiencia y la riqueza, mediante la participación en las corrientes
internacionales de mercancías, capitales y servicios. A 30 años de aquel momento, se analiza la evolución de los términos de intercambio (TI), que de acuerdo al modelo estándar de Paul Krugman y Maurice
Obstfeld
, propuesto en su libro titulado: International Economics: Theory and Policy, resumen los efectos de los distintos eventos macro o bien de política, sobre la competitividad de cualquier país.

En teoría económica, se entiende por TI al cociente del índice de precios de los bienes de exportación, dividido entre el índice de precios de los bienes de importación. Su crecimiento indica un aumento del poder adquisitivo nacional en términos de su capacidad importadora.

Enero de 1980 y julio de 1986, los TI mexicanos decrecieron 52.3 por ciento. Ello se debió en buena medida a la caída de los precios internacionales del petróleo, mercancía que en aquellos años llegó a representar por algunos meses, poco más del 80 por ciento del valor total de lo exportado por México. La entrada al GATT, coincidió con el
alto en la caída del precio del petróleo y de los términos de intercambio mexicanos. Por su parte, las exportaciones petroleras como proporción del total siguieron cayendo, situándose en 1991 y hasta la fecha, en niveles menores al 20 por ciento.

En el periodo de apertura de las últimas 3 décadas, los TI que se esperaba crecieran, se han movido poco y han registrado una caída del 6.6 por ciento. En dicho lapso, los precios de exportación crecieron en 76.9 por ciento y los de importación en 89.6 por ciento.

En los años previos al GATT, el incremento de los precios al consumidor nacional se asoció con la reducción de los términos de intercambio (correlación de -0.91), en la etapa posterior la relación se tornó positiva (correlación de 0.46), reflejo de la mayor posibilidad de incorporar las
alzas de los costos nacionales en los precios de exportación, capacidad
generada en la medida que algunos sectores de la producción mexicana, desarrollaron ventajas comparativas y adquirieron poder de negociación en los mercados internacionales.

Si bien los TI no siguieron su tendencia a la baja luego de la entrada al GATT, su evolución se mantuvo ligada a los movimientos de los precios de la mezcla mexicana de petróleo crudo. Entre enero de 1980 y julio de 1986, la correlación entre ambas variables fue de 0.93, entre agosto
de 1986 y diciembre de 1993 el coeficiente se redujo a 0.85 y de 1994 a 2016, a 0.83, la cual sigue siendo estadísticamente una relación muy significativa. Este hecho refuerza la idea de que el modelo exportador mexicano en realidad se desarrolló muy poco en el llamado periodo
de apertura y continuó su pauta petrolera y maquiladora, la cual
contribuye cada vez en menor medida a la creación de nueva riqueza
nacional.

Como menciona Thomas Pugel en su obra International Economics,
del 2007: “El mundo se mantiene en continuo cambio y el comercio responde”. En los años de la apertura comercial, México experimentó el aumento de su abundancia relativa de trabajo y de capital derivado de
propiedad intelectual, por su parte, la vio reducida en energía y tierra arable. Fortalecer los TI demanda ordenar el desarrollo industrial y comercial hacia sectores con ventajas comparativas, los cuales suelen corresponder a dos grupos: 1) Los que usan intensivamente los factores
relativamente abundantes; y 2) Los que desarrollan liderazgo
tecnológico; en ambos casos, productos vinculados a cadenas
internacionales de valor. Con un 65.5 por ciento de la exportación
reciente en capítulos con ventaja comparativa, aún se ven importantes áreas de oportunidad en la conformación de un perfil exportador de México, que coadyuve a incrementar los TI, la competitividad y el ritmo de crecimiento de la riqueza nacional.

* El autor es economista del Tecnológico de Monterrey, con Maestría en Economía y Doctorado en Ciencias Sociales de la UANL. Actualmente es Profesor Investigador del Departamento de Economía del Tecnológico de Monterrey, Miembro del SNI, nivel 1.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.