Monterrey

Los riesgos para la economía mexicana comienzan a disiparse

OPINIÓN. Durante los primeros dos meses del año las exportaciones crecieron 9.6% anual, destacando la recuperación de las exportaciones manufactureras que aumentaron 6.5%.
VISIÓN ECONÓMICA
Jesús Garza
jgarzagg@gmail.com
20 abril 2017 9:55 Última actualización 20 abril 2017 9:55
Jesús Garza, director general y fundador de GF GAMMA.

Jesús Garza, autor es el director general y fundador de GF GAMMA y catedrático en el ITESM campus Monterrey.

Desde la victoria de Donald J. Trump el 8 de noviembre del año pasado en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, las expectativas sobre el crecimiento económico nacional comenzaron a deteriorarse. Los mensajes de Trump en contra del Tratado de Libre Comercio (TLC), sobre la inmigración mexicana y los famosos tweets amenazando a empresas estadounidenses de no invertir en el país afectaron negativamente a las expectativas de crecimiento económico en el país.

De hecho, a raíz de estos acontecimientos, muchas inversiones (particularmente las extranjeras) se pararon o se retrasaron. Sin embargo, la administración estadounidense ha comenzado a moderar su postura ante el TLC a sabiendas que un sector muy importante de su economía se beneficia directamente de este tratado. Lo anterior ha contribuido a que se mejore la perspectiva sobre el crecimiento de la economía nacional. Además de ello, existen otros factores que sugieren que la economía podría superar a las expectativas este año.

Durante los primeros dos meses del año las exportaciones crecieron 9.6 por ciento anual, destacando la recuperación de las exportaciones manufactureras que aumentaron 6.5 por ciento (las exportaciones disminuyeron en promedio 1 por ciento durante 2016).

Parece que la depreciación del peso aunado a un mayor dinamismo en sector industrial estadounidense está ayudando al sector manufacturero nacional. Durante la mayor parte del 2016 el sector manufacturero mexicano se vio perjudicado por la baja demanda de bienes intermedios por parte de los Estados Unidos, debido, principalmente, a una menor demanda global (por la desaceleración económica de países emergentes como China) y del fortalecimiento del dólar (encareciendo las exportaciones estadounidenses).

Esta situación se está revirtiendo. Los últimos datos medidos por el índice de Gestores de Compras (PMI, por sus siglas en inglés) indican que el sector manufacturero en los Estados Unidos está en una etapa de expansión (el indicador se ubicó en 57.2 puntos en marzo y arriba de 50 puntos indica expansión).

Por otro lado, la economía China creció 6.9 por ciento anual en el primer trimestre del año, superando las expectativas de los analistas. Estos factores deberán sustentar el crecimiento de la industria estadounidense (que está muy ligada con el sector manufacturero mexicano de bienes intermedios).

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), si bien el sector industrial mexicano se contrajo 0.1 por ciento anual en febrero (a consecuencia de la persistente caída en la producción de crudo), el sector manufacturero muestra señales de un mejor desempeño. Durante los primeros dos meses del año dicho sector creció 2.7 por ciento anual.

Así, si bien el crecimiento esperado para este año será menor al de los últimos años, los riesgos a la baja parecen que comienzan a disiparse.

No obstante, permanece la incertidumbre sobre la renegociación del TLC, y un menor dinamismo del consumo privado (por la aceleración de la inflación y el aumento de las tasas de interés). Aun así, parece que creceremos más de lo esperado este año.

El autor es el director general y fundador de GF GAMMA y catedrático en el ITESM campus Monterrey. Cuenta con un doctorado en Finanzas y maestría en Economía Financiera por la Universidad de Essex en el Reino Unido, y una Licenciatura en Economía por el ITESM (campus Monterrey).

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.