Monterrey

Los líderes y los errores de la democracia

Opinión. Es condición humana culpar a otros de nuestras desgracias y que mejor que haya alguien que lo haga por nosotros, que nos prometa que la pobreza no existirá más, que se acabarán nuestros males y los malos políticos y los malos gobernantes.
DESDE TEXAS….

JAVIER AMIEVA
​javier.amieva@hispanicinternational.com
28 noviembre 2016 12:11 Última actualización 28 noviembre 2016 12:16
Fidel Castro. (Archivo/Reuters)

Fidel Castro. (Archivo/Reuters)

El modelo de gobierno de la democracia, lleva casi 20 siglos en constante evolución y es un esquema basado en los formatos de gobierno de la cultura romana; que mediante el cultivo de la filosofía, las ciencias exactas y las artes, se convirtió en la base de las actuales civilizaciones modernas de Occidente. La medicina, las matemáticas
y hasta el modelo de notificación es la base de comunicación y el lenguaje común a los científicos; todo ello basado en el latín y el griego,
las dos grandes civilizaciones a los que debemos el formato de orden
que rige a gran parte de la humanidad.

El orden mundial, basado en las ciencias políticas y los cuerpos estatuidos en Roma, como fundamento, se han modificado, pero el modelo ha permanecido hasta nuestros días y ya ni siquiera nos planteamos si el cuerpo de Senadores o los esquemas del ejercito es lo que debe de permanecer, lo damos por sentado y solamente nos preguntamos al final de la escala si el gobernante máximo que nos plantean a escoger -de solo dos o tres ciudadanos entre millones- es el
que debemos elegir como presidente o líder según el formato que exista en cada país.

En el derecho internacional la base de las instituciones son las mismas
que rigieron al derecho romano y hasta las poderosas naciones de
oriente se han plegado a reconocer que debe de existir un orden mundial que proteja a la humanidad; instituciones como la OTAN que quedaron formalizadas hace menos de un siglo en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y las dependencias y leyes que han emanado de ella y a consecuencia de esta.

Nadie pone en tela de duda la cabalidad y valores de los “Derechos
Humanos”, emanados de la carta del mismo nombre a través de la ONU y que representa los sentimientos sinequa- non de la esencia de la humanidad. Los cuerpos de vigilancia de la paz y la armonía mundial formados después de la II Guerra Mundial, que provoco más de 30 millones de muertes y desestabilizó al mundo completo y que fuera provocado por Hitler, fueron formados para conjurar ese poder,- que aniquiló millones y provocó sufrimientos innecesarios en todo el mundo y que hoy los museos del Holocausto aún gritan voz en cuello “Nunca más”. Sin embargo, hoy “lideres” del mundo dicen desconocerán estas instituciones.

La humanidad, así reconoce valores en un sistema axiomático a veces
probado y a veces apriori, inherente a la humanidad, que nos permite
reconocer lo que es correcto y positivo de lo que no lo es y con ellos se
logran avances en las civilizaciones. La democracia es un esquema cambiante, sujeto al resultado de estas apreciaciones y errores de los que las practiquen, mal instrumentada la democracia se llama tiranía.

Así cada gobierno ajusta las reglas a veces a favor y a veces a conveniencia de sus ciudadanos – o de sus gobernados, que no es lo mismo-; y las más de las veces, en los gobiernos de hoy a favor de los gobernantes esgrimiendo retóricamente que es lo mejor para su pueblo, y eso es lo que el pueblo quiere escuchar, una voz de un líder que está de su parte, que no tenga miedo de gritar al gobierno ya las instituciones que están mal,- aunque no lo estén-, escuchar que les
grita imprecaciones que el cómo gobernado no se atrevería a gritar.

Es condición humana culpar a otros de nuestras desgracias y que mejor que haya alguien que lo haga por nosotros, que nos prometa que la pobreza no existirá más, que se acabarán nuestros males y los malos
políticos y los malos gobernantes, y que solo debemos de elegirles o apoyarles.

Eso sucedió con Hitler, con Castro, con Chávez, y otros muchos cabecillas, personajes de la historia que cambiaron a la humanidad, hoy el pueblo de estados unidos – así con minúscula-, eligió a Trump, y como las tendencias se dan contra toda estadística o encuesta, también en México se perfila Morena con Andrés Manuel López Obrador, ¿Usted qué cree?

* El autor es analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-EstadosUnidos.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.