Monterrey

Los excedentes financieros de ejercicios anteriores y la Ley de Ingresos del estado

OPINIÓN. La disponibilidad de recursos que hay en “Caja y Bancos” NO es un ingreso que se “percibirá” el siguiente año, pues es un saldo de recursos líquidos que YA existe, y no se “generará” durante el próximo ejercicio fiscal, por lo que en estricto sentido es incorrecto catalogarlo como “ingreso” del siguiente año.
COMENTARIO ECONÓMICO
Marco A. Pérez Valtier 
mperezv@perezgongora.com
19 abril 2017 9:42 Última actualización 19 abril 2017 9:42
Marco A. Pérez Valtier

Marco A. Pérez Valtier, especialista en estudios económicos y de finanzaspúblicas.

Una peculiaridad que incluye la Ley de Ingresos del Estado de Nuevo León, que la hace diferente de la Ley de Ingresos de la Federación, es la inclusión, dentro de los “Ingresos” que percibirá el Estado durante el ejercicio fiscal de que se trata, de un concepto denominado “EDEFAS”, que significa Excedentes de Ejercicios Fiscales Anteriores, que no es otra cosa más que el saldo en “Caja y Bancos” con el que se cierra el ejercicio anterior, compuesto principalmente por Efectivo y por Inversiones Financieras que también se reflejan en el Balance al 31 de diciembre de cada año.

Como textualmente señala la Ley de Ingresos del Estado, en su artículo primero, a la letra dice: “En el ejercicio fiscal del año 2017 la Hacienda Pública del Estado de Nuevo León, percibirá los ingresos estimados en pesos que a continuación se enumeran:”

El primer comentario relevante a este aspecto, es que en estricto sentido, la disponibilidad de recursos que hay en “Caja y Bancos” NO es un ingreso que se “percibirá” el siguiente año, pues es un saldo de recursos líquidos que YA existe, y no se “generará” durante el próximo ejercicio fiscal, por lo que en estricto sentido es incorrecto catalogarlo como “ingreso” del siguiente año.

El siguiente comentario, es que de acuerdo a los principios de la Contabilidad Gubernamental, los Diputados “etiquetan” en la Ley de Egresos, a los diferentes rubros de gasto, el total de Ingresos que se percibirá el siguiente año, de tal suerte que todos los ingresos contenidos en Ley de Ingresos, se destinan a un propósito específico de “gasto”.

Lo anterior es relevante, porque el hecho de que se incluyan dentro de la Ley de Ingresos los excedentes financieros del año pasado, presupone que son recursos “disponibles” que pueden ser gastados, ya que serán “etiquetados” por los Diputados para ser gastados el siguiente año, y la realidad es que, en su gran mayoría, estos excedentes NO son recursos disponibles que pueden ser gastados, me explico.

Cuando el Gobierno contrata un Crédito o un Financiamiento donde se constituye un Fideicomiso de Garantía de Pago, la práctica común es que el contrato estipule que se habrá de constituir una “Reserva” equivalente a unos dos o tres meses del pago estipulado, para garantizarle al Banco acreedor un “Colchón” de seguridad que le permitiría seguir cubriendo el servicio de la deuda, en la eventualidad de que hubiera algún contratiempo en el fondeo del fideicomiso.

La verdad es que esta eventualidad de que no entren recursos frescos al fideicomiso de pago es prácticamente nula, ya que las garantías que se ofrecen son Participaciones Federales o Ingresos propios, como el Impuesto sobre Nómina, y la probabilidad de que no se perciban ingresos por estos conceptos en un mes en particular, es prácticamente nula, pero así son los banqueros de ventajosos y exigen demasiadas “garantías” de pago.

Bueno, pues en la Ley de Ingresos para 2017 que se le aprobó al Estado de Nuevo León, se contemplaron 2 mil 802.5 millones de pesos por concepto de “Ingresos” provenientes de excedentes financieros de ejercicios fiscales anteriores, sin embargo, más del 80 por ciento de estos recursos se encuentran inmovilizados formando parte de estas reservas de pago en poder de fideicomisos, que ni con la reciente reestructura se podrían liberar totalmente para ser gastados.

La conclusión es que estos excedentes se etiquetaron en la Ley de Egresos 2017 para ser gastados, pero el Estado no podrá disponer de estos recursos, lo que agrava aún más el problema del gasto aprobado que NO tiene recursos disponibles para ser ejercido.

A mí me queda claro que los señores Diputados Locales no entienden de finanzas públicas, pero… ¿Sabrán en la Tesorería del Estado lo que están haciendo?.

El autor es especialista en estudios económicos y de finanzas públicas. Actualmente ocupa el cargo de Socio Economía en Pérez Góngora y Asociados.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.