Lo que México le puede aprender a Ruanda
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Lo que México le puede aprender a Ruanda

COMPARTIR

···

Lo que México le puede aprender a Ruanda

Hacia el futuro será muy importante que la nueva administración priorice a la educación como el eje principal del desarrollo económico.

Opinión MTY Visión Económica Jesús Garza
24/05/2018
Al registrarte estás aceptando el aviso de privacidad y protección de datos. Puedes desuscribirte en cualquier momento.
Placeholder block
Jesús GarzaFuente: Cortesía

En 1994 el país africano de Ruanda sufrió uno de los más graves genocidios de la historia, resultando en la muerte de más de dos millones de personas. Ruanda era un país sumergido en el subdesarrollo económico con un alto nivel de pobreza. Nadie esperaría que ese país se recuperara en el futuro. Sin embargo, en el 2017 Ruanda presume de ser una de las economías con mayor crecimiento económico en el continente africano.

Ruanda es un país de 12 millones de habitantes sin recursos naturales como petróleo, oro, etc., pero con una estrategia de política económica destinada a potenciar la economía del conocimiento. Así, este gobierno africano le apuesta a la inversión en educación y tecnología para transformar su economía de una agraria a una del conocimiento.

Los resultados hasta ahora son muy favorables. Dentro de las estrategias del gobierno resaltan la inversión en infraestructura educativa, la atracción de centros de investigación y por ende de la inversión extranjera directa de empresas de tecnología como Amazon, Google y Facebook, entre otras.

Ese país se encuentra en camino de ser una economía de ingreso medio presumiendo tasas de crecimiento de 9 por ciento anual, de acuerdo a las últimas cifras del Banco Mundial.

Esa misma institución le otorgó la posición número 41 a nivel mundial en la facilidad de hacer negocios (por encima de Bélgica e Italia). Además, Ruanda presume de ser uno de los países con mayores reformas en favor de los negocios, como el registro de la propiedad, el pago de impuestos adecuado, y un entorno regulatorio eficaz.

México le podría aprender mucho a Ruanda. México tiene recursos naturales envidiables en muchas regiones del mundo, pero le ha faltado los componentes más importantes para detonar el crecimiento económico de largo plazo: la inversión en educación y tecnología. Solo durante los últimos 6 años, la inversión en infraestructura ha caído a tasas promedio por encima del 20 por ciento real anual. Además, la inversión en tecnología (CONACYT) apenas registra un nivel de 0.4 por ciento del PIB, muy por debajo de países asiáticos que presumen tasas de crecimiento muy elevadas. Actualmente, solo el 22 por ciento de la población mexicana tiene un grado de licenciatura o más (en Corea del Sur es del 70 por ciento).

Hacia el futuro será muy importante que la nueva administración priorice a la educación como el eje principal del desarrollo económico. Una población más educada contribuye más a la expansión potencial de la economía (y por ende de su crecimiento), percibe mayores remuneraciones (por el incremento en la productividad) y puede salir del paradigma de la pobreza (el asistencialismo solo contiene mas no combate la pobreza).

Lo que no podemos permitir es que la base del desarrollo del país sea entorno al petróleo de nuevo, al gasto social improductivo y a una economía dependiente del sector primario y del gasto de gobierno para su crecimiento. Un pueblo es rico por su educación y no por sus recursos naturales.

El autor es Director general y fundador de GF GAMMA y catedrático en el ITESM campus Monterrey. Cuenta con un doctorado en Finanzas y maestría en Economía Financiera por la Universidad de Essex en el Reino Unido, y una Licenciatura en Economía por el ITESM (campus Monterrey).

Opine usted: jgarzagg@gmail.com

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.