Monterrey

Leyes anti-migratorias y totalitaristas se debaten en Texas

OPINIÓN. Grupos que se identifican con estas corrientes neofascistas, que portan suásticas e iconos hitlerianos y hasta la vestimenta y capucha antifaz del Kukuxklán, han salido ya a las calles de algunas estados denominados “white” y “red-neck”, así como de grupos que defienden la portación de armas de alto poder, como un derecho emanado de la Constitución, pero que realmente representa al grupo base que eligió al actual presidente de este país.
DESDE TEXAS...
Javier Amieva
javier.amieva@hispanicinternational.com
13 agosto 2017 23:32 Última actualización 14 agosto 2017 7:27
Javier Amieva, analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos..

Javier Amieva, analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos.

La división de la sociedad y la discriminación siguen siendo alentadas en Estados Unidos por las leyes anti-migracionistas que son calificadas, “acertadamente” como retrogradas y discriminatorias. La clara prueba de que esto es cierto, es que grupos de racistas y supremacistas,-incluyendo los miembros del Kukuxklán-, han anunciado que efectuarán marchas y acciones en toda la Unión Americana para demostrar que éstos detentan el poder y que acabarán con los migrantes.

Grupos que se identifican con estas corrientes neofascistas, que portan suásticas e iconos hitlerianos y hasta la vestimenta y capucha antifaz del Kukuxklán, han salido ya a las calles de algunas estados denominados “white” y “red-neck”, así como de grupos que defienden la portación de armas de alto poder, como un derecho emanado de la Constitución, pero que realmente representa al grupo base que eligió al actual presidente de este país; violentando algunas situaciones que ponen en peligro la paz y concordia social que habia gozado este pais ejemplo de democracia.

Para demostración de lo anterior, baste el hecho consumado que sucedió esta semana en el estado de Virginia y la Ley SB4 en Texas, promocionada por el gobernador Abbott, y apoyada por los grupos republicanos que dominan la política texana.

Respecto a lo sucedido en Virginia, después de que grupos que apoyan las leyes que cierran opciones a inmigrantes o les niegan la oportunidad de enderezar su status-migratorio, vea usted lo sucedido y captado por CNN que en una nota difundió que: “Después del anuncio de una marcha por los grupos supremacistas, grupos contrarios de “contra-protestadores” se mezclaron con nacionalistas blancos y otros de ultraderecha en un evento denominado “Unite the Right” o Unamos a la (ultra) Derecha, el sábado 12 de agosto, horas antes de que comenzara la manifestación.

“Ante los ánimos caldeados los enfrentamientos estallaron y la policía de Virginia comenzó a dispersar a la multitud. Los funcionarios locales declararon el mitin como una “asamblea ilegal” y el gobernador de Virginia, Terry McAuliffe, declaró estado de emergencia; sin embargo los grupos supremacistas se vieron traicionados por su gobernador y alrededor de dos horas más tarde, un Dodge Challenger gris golpeó a una multitud de los de contraprotest, que iban caminando por una calle en el centro de Charlottesville, Virginia, el conductor imprimió velocidad en reversa hasta que golpeó pasando encima del grupo de jóvenes y abandonó el sitio del accidente, y aunque fue arrestado horas más tarde; el homicidio y daño estaba consumado, con lo que una nueva etapa de supremacismo violento y consentido se está gestando”, señaló la cadena.

Por otro lado, en Texas la aprobada ley SB4, que entrará en vigor el primero de septiembre y se encuentra sub-judice pendiente a la decisión de un juez que la apoye o declare, podría ser discriminatoria y anticonstitucional; revisión que ha sido solicitada por las más importantes administraciones de Austin, Dallas, Houston, Laredo y otras que a última hora se han sumado. Los defensores de esta Ley, en su mayoría republicanos, también cuentan con la aprobación de autoridades y legisladores demócratas, bajo el pretexto de que ”lo que ordena la Ley es lo que se ha hecho siempre discrecionalmente por las autoridades; estoes, denunciar y poner en las manos de autoridades migratorias a ilegales.

Pero el hecho va más allá; tal como pasó en Virginia esta Ley, de entrar en vigor enfrentará a miembros de la sociedad y creará reacciones de odio racial confrontando a los miembros de la sociedad civil. La ley ordena no sólo a policías y sheriffes denunciar a quien pudieran pensar son ilegales, obliga también a maestros, empleados de gobierno de cualquier nivel, incluyendo regidores y miembros del cabildo y aún a los propios legisladores, a denunciar, incluso a reglamentar, limtando en cualquier froma esta ley, bajo la amenaza de destitución, multa y hasta cárcel. Entonces, si se llegáse a aplicar, los maestros deberán denunciar si creen que sus alumnos o padres viven ilegalmente; así que educadores, empleados de los servicios de salud, voluntarios de servicios de emergencia y hasta los grupos de ayuda a mujeres abusadas o indigentes, podrían convertirse en cómplices, si no las denuncian y se les detiene antes de un juicio sin caus justificada. Esta Ley promete terminar con la vida cotidiana bajo el Estado de Derecho.

¿Usted, respetado lector, cree que exagero?

El autor es analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos.