Monterrey

Las tecnologías de información: Un arma de dos filos

Opinión. La sociedad se ha visto impactada por las llamadas redes sociales tanto desde el punto de vista familiar como político, su privacidad ha sido invadida con el argumento del marketing digital sembrando en las computadoras las llamadas cookies de rastreo con fines comerciales.
OPINIÓN ACADÉMICA

HUMBERTO AYALA OJEDA
​hayala.o@itesm.mx
30 enero 2017 11:24 Última actualización 30 enero 2017 11:26
Humberto Ayala Ojeda

Humberto Ayala Ojeda

Fue en noviembre de 1971 cuando Intel lanzó al mercado el primer procesador precursor que en 1975 usaría la primera computadora personal (PC), llamada Altair 8800 y que fuera producida por la empresa MITS (Micro Instrumentation Telemetry Systems). A partir
de entonces, los avances tecnológicos relacionados con la velocidad de procesamiento y la capacidad de almacenamiento no han parado, la evolución de los equipos y el diseño de los mismos sigue en continuo desarrollo.

Para 1982 Bill Moggridge creó la primera laptop llamada GRID Compass 101 que debido a su alto precio solo fue accesible para los ingenieros de la NASA y los militares de Estados Unidos. No obstante los precios han ido disminuyendo al grado de que ahora las familias tienen computadora en su casa y a veces hasta más de una.

Paralelamente el desarrollo del software también ha evolucionado de tal forma que las personas tengan facilidad en el manejo de los dispositivos de procesamiento, desde los sistemas operativos basados en instrucciones por teclado hasta el simple clic del ratón. Y no se diga de las aplicaciones, que también han sido modernizadas en su velocidad de procesamiento y capacidad de almacenamiento y sobre todo accesibles para los usuarios no solo en precios sino también en su facilidad de uso y para diversos procesos de negocios.

Por otro lado la comunicación inalámbrica también se fue desarrollando
gracias en gran parte a los avances de estas tecnologías y ya para 1983 aparecía el Motorola DynaTAC 8000X, considerado como el primer celular, pero hay que aclarar que no sería la primera comunicación inalámbrica, básicamente era lo que llamamos “un ladrillo” por su tamaño y peso, además de costoso (3,995 USD). Hoy en día los celulares son muy pequeños en dimensión y en su precio al
público, inclusive hasta los precios por el servicio de telefonía celular han ido disminuyendo; nuevas marcas de equipos han surgido así como compañías que prestan ese tipo de servicios accediendo por sus precios, a una gran parte de la población.

A mediados de 1960 surge un proyecto propuesto por el departamento
de defensa de Estados Unidos llamado ARPAnet, para construir una red de intercambio de información y comunicación remota, o sea la internet. Con el crecimiento de las computadoras personales a partir de 1994 apareció la World Wide Web (www), la misma red que hasta hoy conocemos.

Sí revisamos tanto, el hardware, el software operativo y de aplicación, así como las telecomunicaciones y la red no tienen más de 50 años de ser accesibles al mundo y el impacto ha sido tan inesperado, rápido
y global que no ha sido fácil adaptarse.

Incluso desde el punto de vista económico, las inversiones en
tecnologías de información (TI), han crecido más que el Producto
Interno Bruto en nuestro país alcanzando alrededor del 6% promedio
anual.

A las empresas les ha obligado a rediseñar sus procesos administrativos y a destinar fondos en tecnologías de información y
capacitación para el recurso humano. Las organizaciones ahora
son más planas como resultado de estos nuevos procesos que
sustituyen a los mandos medios. Nuevos conceptos de negocios han aparecido gracias al uso de la red y las tecnologías de información
y al procesamiento en la nube.

La sociedad se ha visto impactada por las llamadas redes sociales tanto desde el punto de vista familiar como político, su privacidad ha sido invadida con el argumento del marketing digital sembrando en las computadoras las llamadas cookies de rastreo con fines comerciales.

Nuevas formas de delinquir han aparecido, llamados delitos cibernéticos, de los cuales la legislación aún es muy vaga al respecto.

Si bien es cierto que todo este desarrollo ha traído grandes beneficios
también ha provocado malestares, sociales, políticos y económicos debido básicamente a la rapidez del cambio y esto sin considerar que la evolución de estas tecnologías aún no termina, ya en estos momentos se está gestando para el uso de la red, nuevos sistemas que usan protocolos más eficientes de operación, haciendo muy válida la frase “La única constante, es el cambio”.

* El autor es economista, consultor y profesor del Departamento
Académico de Contabilidad y Finanzas.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.