Monterrey

Las redes, los aumentos y los abusos

Opinión. Es fundamental que siempre, y más con los tiempos que estamos viviendo, seamos lo más responsable posible antes de compartir información.
MIRADA DEL NORESTE

TATIANA CLOUTHIER
​tamaramtz@gmail.com
10 enero 2017 9:54 Última actualización 10 enero 2017 9:56
Tatiana Clouthier

Tatiana Clouthier

      ”La falta de respeto invita a la falta de  respeto”. Maryl Streep

Los aumentos y abusos de parte de algunos de nuestros gobernantes, han generado un alboroto en el país. Por un lado protestas, por otro organización para no pagar los impuestos o resistencia civil, otros han tomado el camino de la violencia o los robos. Cada quien ha buscado como organizar y canalizar su descontento y parecería que a río revuelto ganancia de pescadores.

Todo lo anterior positivo y negativo, se ha dado gracias a la ventaja de
las redes sociales y a las desventajas de las mismas. Me explico.

A nadie le cabe la menor duda que las redes sociales han democratizado la información y han obligado tanto a las empresas como a los gobiernos y a los propios medios, a buscar como ser más
creativos, a bajar costos e incluso a buscar la “verdad” para poder seguir existiendo, pues la gente ya se informa por distintos medios y no como antes.

Sin embargo. y a pesar de toda la riqueza que nos han traído las redes,
también nos han dado dolores de cabeza y han creado caos cuando el
ciudadano antes de dar un clip para reproducir algo, no piensa y no se
cuestiona y cree como verdad absoluta lo que le llega por medio de las redes. Veamos. Hay información que a veces pasamos como individuos que no cuestionamos o nos aseguramos que es verdadera y la pasamos sin medir consecuencias. Ha habido casos donde en la época de las balaceras decían “asalto, muerto o balazos en x lugar” y se creaba una situación de incertidumbre y caos. De la misma forma, me tocó que alguien hizo un whatsapp y agregó nombre de firmantes de forma perversa y la gente se dedicó a pasarlo como hecho verídico sin cuestionarse. También de la misma forma hemos pasado notas de
gente pública que muere sin cuestionar su veracidad. Todo lo anterior es lo que hoy debemos cuestionar y detenernos. Es decir, requerimos analizar si lo que estoy pasando es real o no, si tiene fuente o si la nota genera las consecuencias al yo pasarla como un hecho confirmado.

Es fundamental que siempre, y más con los tiempos que estamos viviendo, seamos lo más responsable posible antes de compartir información.

De alguna manera y aquí defiendo el trabajo periodístico de investigación, pues fundamenta lo que se dice, tiene fuentes, y si miente hay consecuencias.

Invitemos a la gente a nuestro alrededor a tomar las notas de “google”
como referencias pero no como verdades absolutas. Por ejemplo, me dice un amigo doctor, especializado como maxilofacial con más de 10 años de estudio, 10 de práctica y experiencia, que llegó un paciente
a cuestionar y casi decirle que hacer porque “google” le decía.

Veo la riqueza de “echar un vistazo” a las cosas y poder así tener una
base para pedir nos fundamente un médico, un maestro o alguna persona algo porque existe otro punto de vista o información con la que podemos contrastar, pero de eso a pensar que “google” piensa es otra cosa.

Ojala tomemos conciencia de esto y este 2017 nos hagamos responsables, pues de lo contrario estaremos echando gasolina donde no se debe, independientemente de su precio.

* La autora es maestra en Administración Pública. Tiene experiencia en administración pública local y estatal y en el área de docencia. Exdiputada federal. Se define como ciudadana de tiempo completo.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.