Monterrey

Las preguntas
después del Brexit

OPINIÓN. Brexit es un golpe a corto plazo a la economía de RU y UE reflejándose en bajas tasas de crecimiento. A mediano plazo, mucho depende de la negociación, el crecimiento de flujos de efectivo proveniente de adquisiciones.
OPINIÓN
ACADÉMICA

TECNOLÓGICO 
DE MONTERREY

NORMA A. HERNÁNDEZ
PERALES
25 julio 2016 11:51 Última actualización 25 julio 2016 12:0
Norma A. Hernández Perales

Norma A. Hernández Perales

El 23 de junio es una fecha memorable, algunos la han equiparado al día de la caída del muro de Berlín. Ese día se llevó a cabo el referéndum en Reino Unido (RU) para conocer la opinión de los ciudadanos sobre salir de la Unión Europea (UE) o permanecer.

La semana previa al referéndum todo hacia indicar que Bremain ganaría, pero cual fue la sorpresa cuando por un apretado número de votos Brexit ganaba (50.1% vs. 49.8%), dejando ver a un Reino Unido dividido. La mayoría de Inglaterra y Gales votó Brexit, mientras que Escocia y la mayoría de Irlanda del Norte votó Bremain.

Brexit abre preguntas para el sector financiero, económico, social y comercial que estaremos observando en los próximos años. Existe incertidumbre para britanicos que viven en otros países de la UE después de su retiro, como también para extranjeros que viven en RU y son parte de su fuerza laboral.

La primera ministra Theresa May en sus primeras declaraciones ha dejado ver que la salida de la UE por el RU no será apresurada, apelaría al artículo 50 de la UE a finales del año, dando tiempo a la formación de un ministerio que lleve a cabo las negociaciones que durarían varios años. Ahora RU tendrá que negociar bilateralmente con cada uno de los países de la UE, que en promedio los tratados comerciales tardarían alrededor de 4 años como han sido los casos de EU-México, EU-Corea, entre otros.

Hay consecuencias y factores a analizar después del Brexit. El primero es financiero: es probable que Londres pierda importancia como segundo centro financiero del mundo, aunque seguirá siendo muy importante, los servicios financieros representan alrededor de un 8% de la economía de RU y aproximadamente un 20% en Londres, el resultado del Brexit abre la oportunidad para ciudades como Paris, Frankfurt, Amsterdam o Dublín que competirán por el lugar dejado por Londres tras su salida de la UE.

El segundo, que fue uno de los principales temas de la campaña pro-Brexit, el incremento en la migración hacia RU: más de 100,000 inmigrantes aumentaron en RU del año 2012 a 2015. Otro factor a considerar en la campaña fue el número de regulaciones promovidas por la UE desde el año 2009 y que consideran los pro-Brexit disminuían la competitividad de sus industrias.

El Brexit, es un claro golpe a la globalización, la cual ha contribuido a moderar los precios y salarios mediante reducción de aranceles, mayor eficiencia de las cadenas de suministro y apoyado la migración.

En RU, las expectativas después del Brexit son inflacionarias en parte por la devaluación de la libra, reflejándose en los precios de las importaciones, y en dinámicas que pueden ocurrir como un aumento de aranceles de importación, barreras contra sus exportaciones, reducción de la migración que tendría un efecto en aumento de sueldos, llevando posiblemente a una disminución de su productividad.

Es interesante destacar que desde el 23 de junio han existido acuerdos de adquisiciones de empresas británicas, podríamos suponer que alentadas por la debilidad de la libra, pero también por la calidad de sus productos. Soft Bank Group, conglomerado japonés de internet y telecomunicaciones, anunció la compra de ARM Holdings quien diseña y licencia a fabricantes el 95% de los microprocesadores de smartphones (su acción ha aumentado un 17% después del referéndum y antes de la adquisición). El gobierno de Reino Unido elogió el acuerdo como una muestra de la confianza en el país y de “tener éxito de la salida de la UE”, comentó a la prensa la vocera de la primer ministro May. Así también el conglomerado chino Dalian Wanda Group, informó que su filial americana AMC adquiría a la británica Odeón & UCI Cinemas.

Brexit es un golpe a corto plazo a la economía de RU y UE reflejándose en bajas tasas de crecimiento. A mediano plazo, mucho depende de la negociación, el crecimiento de flujos de efectivo proveniente de adquisiciones, me atrevo a decir en ambos lados, el éxito de las negociaciones de salida, de los acuerdos bilaterales y de las acciones que pueden tomar partidos extremistas antiglobalización en Europa.

* La autora es Profesora del Departamento de Finanzas y Contabilidad y Directora Asociada de la Escuela de Negocios del Campus Monterrey.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.