Monterrey

La responsabilidad social individual antes que la empresarial

OPINIÓN. La responsabilidad social y la ética requieren ser parte de la formación individual, que pasen a ser parte de la cultura que se manifiesta en las actividades cotidianas mediante la solidaridad.
ECOLOGÍA 
SOCIAL

ANTONIO
TAMAYO
NEYRA
08 febrero 2016 10:29 Última actualización 08 febrero 2016 10:37
Antonio Tamayo Neyra

Antonio Tamayo Neyra

¿Cómo le pedimos a la empresa que sea socialmente responsable, si esta entidad es administrada por individuos que se formaron en una cultura carente de solidaridad en el más amplio de los sentidos?

Es necesario considerar que ese ente jurídico-socioeconómico que se denomina empresa, es una entidad creada y operada por el propio ser humano, y por lo tanto, lo que tal vez es necesario sea el generar y fomentar esa responsabilidad social inicialmente en los propios individuos.

Haciendo una breve reflexión histórica, es conveniente recordar el contexto socioeconómico en donde surge la empresa; Allá a mediados del siglo XVIII, en esa época se fomentaba el mercantilismo y el individualismo, pensamientos o doctrina que se impusieron de manera preponderante, siendo de fuerza tal, que siguen en mucho dirigiendo la mentalidad en los directivos empresariales actuales.

Ese mercantilismo fue la base para desarrollar y entronar en el siglo XX al mercado, esta otra gran entelequia que adquirió el poder de resolver todos los problemas sociales y económicos, y que de alguna manera ha generado un divorcio entre la economía y las necesidades sociales, convirtiendo a la mencionada economía en una materia totalmente pecuniaria olvidando que es una ciencia social, y por consiguiente ha dado fuerza también a la avaricia, factor clave en la actual crisis financiera.

Igual de importante ha sido el llamado individualismo, doctrina que en su radicalismo propone que el mismo individuo tiene mayor valor que la propia comunidad o sociedad en general.

Por consiguiente, en diferentes niveles la sociedad occidental ha sido formada para buscar la riqueza y en forma individual, siendo la sociedad un medio para lograr dichos fines.

En función de lo mencionado, tal vez sea conveniente formar a las personas con una conciencia social, con principios éticos, desarrollar el sentido de solidaridad pero no como una dádiva, sino el tomar conciencia que somos parte activa de una sociedad, y que todo lo que se obtiene es con y por esa misma sociedad; y es por esto último por lo que se requiere de una responsabilidad social como individuos.

Para que los gobiernos y las empresas sean socialmente responsables, se requiere que las personas tengan esa responsabilidad como parte de su cultura, pero no en el sentido filantrópico, sino en el sentido de que somos primariamente seres sociales por naturaleza; y en este caso no es una entelequia como las antes mencionadas; cualquier antropólogo, sicólogo y sociólogo lo pueden decir sin ambages.

La responsabilidad social y la ética requieren ser parte de la formación individual, que pasen a ser parte de la cultura que se manifiesta en las actividades cotidianas mediante la solidaridad, y no como un “plus”; con esta base es cuando entonces esto podrá pasar a las instituciones sociales creadas por la sociedad, como las empresas y los gobiernos.
Lograr esto no es fácil ni rápido, pero es necesario, tanto para la sobrevivencia de la sociedad en general como en el aspecto ecológico, ya que tampoco se debe olvidar que la raza humana es parte de la naturaleza y no una especie aparte.

Seguiremos platicando …

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