Monterrey

¿La Responsabilidad Social es algo natural?

OPINIÓN. Actualmente la sicología ya participa en estas situaciones ayudando a explicar que algunas personas desde su nacimiento tienen un determinado comportamiento.
ECOLOGÍA SOCIAL
Antonio Tamayo Neyra
anttamayon@gmail.com
30 junio 2017 8:36 Última actualización 30 junio 2017 8:36
Antonio Tamayo Neyra, periodista de investigación en Responsabilidad Social.

Antonio Tamayo Neyra, periodista de investigación en Responsabilidad Social.

En alusión a un artículo que recientemente tuve la oportunidad de leer, que habla sobre qué tan natural puede ser la responsabilidad social en la actitud humana.

El mencionado texto señala y creo que con razón que existen diversas formas de ser entre todos los humanos; el egoísta y el altruista en los extremos, y en medio se presentan diversos grados de dichas formas o actitudes. Pero la pregunta básica es: si esta responsabilidad social es algo inherente a la naturaleza del ser humano y por lo tanto esto se traslada a las empresas.

Creo que todos a lo largo de la vida hemos conocido a personas con estos comportamientos y eventualmente nos preguntamos por qué tal o cual persona es así; y creo que dejamos la pregunta sin respuesta.

Actualmente la sicología ya participa en estas situaciones ayudando a explicar que algunas personas desde su nacimiento tienen un determinado comportamiento. De ser esto cierto, poco o nada puede hacer la responsabilidad en personas que son egoístas por naturaleza y que usan este modelo de gestión como un medio o un instrumento para su provecho personal y no muestran interés por alguna comunidad como pueden ser los trabajadores en una empresa o inclusive en su círculo más cercano como puede ser su familia.

Sin ser experto en sicología ni en sociología y con el ánimo de generar inquietud, considero que la cultura, algo que no menciona la lectura antes señalada, puede aportar algo aún en las personas que tienen una actitud egoísta, y no precisamente para cambiarlas por ser algo que ya tienen en los genes, pero tal vez esa cultura los frene o los haga pensar al menos que dicha actitud no les conviene en el contexto social donde se encuentren.

Y si realmente se nace con esa actitud egoísta, pues entonces hay que buscar que esa cultura individualista no siga imperando en la sociedad para que las generaciones futuras no vengan con ese “chip egoísta integrado”. Los medios de comunicación, las películas o series de televisión de alguna forma enaltecen esa forma de ser y se burla de aquellos que tienen un comportamiento de ayudar y apoyar a los demás.

En cualquier historia real o ficticia siempre hay un bueno y un malo, eso es innegable. En este caso concreto el malo es aquel que no cree en la responsabilidad social y la considera algo utópico y que no sirve de nada el apoyar a los demás, y estoy cierto que esto siempre ha sido y será. De ser verdad lo anterior, entonces hay que buscar la forma que estos malos cada vez sean menos y que su forma de ser no “contamine” a quienes no tienen una posición clara o definida entre los extremos.

Puede sonar a cruzada lo mencionado, pero si realmente queremos mejorar a la sociedad, es necesario seguir promoviendo sus bondades en beneficio de todos los seres humanos y usar a la empresa como el medio para mejorar el bienestar de todos los involucrados en ella.

No es posible que en pleno Siglo XXI con todos los avances tecnológicos alcanzados hasta ahora más los que vienen en la ya presente cuarta Revolución Industrial, la humanidad siga con comportamientos egoístas de los que ya hablaban los filósofos griegos cinco siglos antes de Cristo.

Seguiremos platicando …

Blog: http://ecologiasocial.com.mx

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.