Monterrey

La producción industrial
se continúa desacelerando

OPINIÓN. El pobre desempeño del sector manufacturero se mantiene y no se percibe un cambio en su tendencia en el corto plazo.
VISIÓN 
ECONÓMICA

JESÚS
GARZA
14 julio 2016 9:13 Última actualización 14 julio 2016 9:19
Jesús Garza

Jesús Garza

El pasado 12 de julio el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) publicó las cifras de producción industrial del mes de mayo. Los resultados reflejan que la producción industrial continúa desacelerando, cayendo 2.5 por ciento con cifras trimestrales anualizadas y destacando la contracción del sector manufacturero en 2.3 por ciento en la misma comparación. El componente del sector minero (que incluye la producción petrolera) registró dos años consecutivos de contracciones, mientras que la construcción en obras públicas e infraestructura comienza a sufrir las consecuencias de los recortes al gasto público.

En el detalle del componente del sector manufacturero destacamos la fuerte contracción de 3.6 por ciento anual en mayo en la producción de vehículos de motor y auto partes, como resultado de la fuerte caída en las exportaciones de automóviles hacia los Estados Unidos en fechas recientes. Recordemos que el sector manufacturero mexicano ha estado deprimido como resultado del pobre dinamismo de las exportaciones de bienes intermedios (que están ligados con la producción industrial estadounidense), como resultado del fortalecimiento del dólar afectando negativamente las exportaciones manufactureras de ese país. Los bienes finales, particularmente de automóviles, habían observado un crecimiento importante durante el último año y medio (en 2015 rompiendo records de producción en el país). Así, la fuerte caída en la producción de automóviles en mayo es preocupante hacia el futuro, lo que podría impactar adversamente a estados del noreste del país que cuentan con importantes plantas automotrices, como Coahuila y Nuevo León.

Por el lado de la construcción se observan dos historias contrastantes.
La construcción residencial registró una tasa de crecimiento de 5 por ciento anual en mayo y sigue manteniendo una evolución sólida. Sin embargo, la construcción en infraestructura y obra pública cayó en 8 por ciento en el mismo mes, resultado de los recortes al gasto público que impactan la inversión.

El sector que sigue decepcionando es el minero, reflejado en la contracción anual en mayo de 4.7 por ciento como resultado principalmente de la persistente caída en la producción de crudo.
Recordemos que una parte importante del recorte del gasto público de los últimos años afecta a la inversión y Pemex no es la excepción.
Además, los pozos petroleros adjudicados en las primeras fases de la Ronda Uno el año pasado a empresas privadas, solo comenzarán a elevar la producción de crudo hacia finales de 2017.

Así, continúa la desaceleración de la producción industrial en el país. El pobre desempeño del sector manufacturero se mantiene y no se percibe un cambio en su tendencia en el corto plazo. Además, con la falta de inversión pública es muy probable que tanto la producción de crudo como la construcción en infraestructura continúen cayendo. Todo esto sin considerar choques externos que podrían perjudicar aún más al sector, como los aires de proteccionismo que se respiran en la campaña electoral en los Estados Unidos y un impacto financiero adverso por el Brexit.

* El autor es consultor económico y académico, tiene un doctorado en Finanzas y maestría en Economía Financiera por la Universidad de Essex en el Reino Unido, y una Licenciatura en Economía por el ITESM (campus Monterrey).

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.