Monterrey

La política económica y sus repercusiones en las elecciones

OPINIÓN. El reto para la administración del Presidente Peña Nieto es mayúsculo, ya que está obligado a mejorar sustantivamente los resultados económicos actuales.
COMENTARIO
ECONÓMICO

MARCO A.
PÉREZ
VALTIER
08 junio 2016 8:38 Última actualización 08 junio 2016 8:44
Marco A. Pérez Valtier

Marco A. Pérez Valtier

Los resultados de las elecciones del pasado domingo 5 de junio, muestran un resurgimiento del Partido Acción Nacional, ya que pudo recuperar los gobiernos de algunos estados muy importantes en cuanto a población, como el Estado de Veracruz, así como acabar con importantes hegemonías, como la que tenía el Partido Revolucionario Institucional en Tamaulipas.

De hecho, el mayor ganador en esta contienda electoral fue el PAN, aventajando en siete de los doce estados que tuvieron elecciones, lo que le representa un verdadero tanque de oxígeno y le permite un mejor posicionamiento de cara a la siguiente elección federal dentro de dos años.

Sin duda, el manejo de la política económica, en particular de la política tributaria, que ha hecho la administración federal, a cargo del presidente Peña Nieto, ha generado una profunda inconformidad en el sector privado, tanto por el lado de los empresarios, como del pueblo en general, quienes han visto mermada su capacidad económica al ser obligados a transferir una mayor cantidad de recursos, vía impositiva, al erario federal.

Por otro lado, la inoperancia de las reformas estructurales se ha puesto de manifiesto en el endeble e insuficiente ritmo de crecimiento económico, agravado aún más con la baja calidad de los nuevos empleos que son cada vez menos remuneradores.

Si bien es cierto que el entorno económico internacional tampoco ha sido favorable, la responsabilidad primaria del parco e insuficiente desempeño económico recae en el Gobierno Federal, ya que ha incrementado la recaudación tributaria en más de cuatro puntos porcentuales del PIB, en lo que va de la presente administración.

Por otro lado, los escándalos que pusieron a la luz las acciones poco transparentes con las que la familia del Presidente y su Secretario de Hacienda adquirieron bienes inmuebles de un importante constructor y proveedor del Gobierno Federal, que sembraron una duda razonable sobre la pulcritud y la honestidad en el manejo de los recursos públicos, sin duda que también pesaron en el ánimo del electorado nacional, que terminó por ejercer un voto de castigo al partido en el poder.

La inseguridad, por otro lado, también jugó otro papel estelar, ya que por ejemplo, en Tamaulipas, se está viviendo una tremenda crisis de inseguridad, sobre todo en los municipios fronterizos, que ciertamente invita a un voto de castigo para las autoridades en turno, en este caso, al PRI.

Con estos resultados, el reto para la administración del Presidente Peña Nieto es mayúsculo, ya que está obligado a mejorar sustantivamente los resultados económicos actuales, so pena de que el PRI vuelva a salir de los Pinos.

Como dijera un célebre político estadounidense: Es la Economía, estúpidos.

* El autor es especialista en estudios económicos y de finanzas públicas. Actualmente ocupa el cargo de Socio Economía en Pérez Góngora y Asociados.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.