Monterrey

La inflación que impacta al bien raíz

OPINIÓN. "La única forma que conocen los banqueros centrales de contener la inflación en una economía de mercado es incrementado el costo del dinero, es decir, la tasa de interés".
Jorge Paredes Guerra | Mundo Inmobiliario
14 febrero 2017 8:33 Última actualización 14 febrero 2017 8:33
Jorge Paredes Guerra, presidente del Realty World México.

Jorge Paredes Guerra, presidente del Realty World México.

El Banco de México estableció que en el 2016 el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) creció en un 3.36 por ciento. En las propiedades destinadas a la renta, cuando tenemos contratos de arrendamiento con duración mayor a un año generalmente se establece en la cláusula de aumento que sea conforme a la tasa de inflación.

La tasa anualizada de inflación para el mes de enero del presente año se ubicó en 4.72 por ciento, que es la más alta desde el año 2012.

El anterior incremento se debió a diversos factores como la depreciación del peso, el incremento en los precios de los combustibles, el incremento en los salarios y el aumento en los impuestos decretado por estados y municipios o del Gobierno Federal.

La única forma que conocen los banqueros centrales de contener la inflación en una economía de mercado es incrementado el costo del dinero, es decir, la tasa de interés

Es por ello que el Banco de México anunció un incremento en 50 puntos base en la tasa de referencia para quedar en 6.25 por ciento anual la semana pasada.

Es importante señalar que los precios en los bienes raíces no aumentan por decreto del Gobierno o por decisión de las empresas sino por la oferta y la demanda, es decir, por el mercado. 

Es un hecho que el aumento de los insumos de la construcción que según la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), se calcula que fue en un 12 por ciento en el 2016, presionará a incrementar los precios de los espacios habitacionacionales, comerciales e industriales. 

Sin embargo la última palabra la tiene el mercado. Si hubiera suficiente dinero en circulación en la economía y poder adquisitivo en la población se pudiera dar mayor inflación de lo que solamente representa el aumento en los insumos de construcción.

Esta última se conoce como “inflación por empuje de la demanda”.

Por lo anterior, debemos evaluar bien el mercado haciendo un Estudio Comparativo de Mercado de la Construcción (ECM), para no tener inmuebles sin producir rentabilidad o no tener una adecuada velocidad de colocación o venta de nuestras unidades de viviendas, locales comerciales, oficinas y naves industriales, cuando nuestro propósito es la recuperación de la inversión.

Por último, es muy importante diferenciar los incrementos de precios de los bienes raíces muy por arriba de la inflación que se observan en determinadas zonas muy especificas de usos mixtos o comerciales como es el caso en la Ciudad de México en la Zona de Polanco y en la Ciudad de Monterrey, en la Zona Valle, que por la escasez de oferta de inmuebles se producen estos aumentos.

Recuerden que el termómetro de los valores los tienen las compañías de bienes raíces que manejan amplias carteras de propiedades y que registran en sus sistemas de estadísticas los cierres de las operaciones de venta y renta de los diferentes tipos de inmuebles en las diferentes zonas o colonias de las ciudades.

El autor es presidente de Realty World México, empresa líder en el país en el sector bienes raíces. Presidente
de FIABCI 2014-2016 y CIPS Certified International Property Specialist.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.