Monterrey

La increíble y triste historia de la inseguridad en NL y su Gobernador “independiente”

OPINIÓN. De acuerdo con la asociación “Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos” desde el 2009 hasta abril del 2017, mil 13 personas han desaparecido en nuestra entidad.
ENTRADA LIBRE
Sergio López Ramos
slramos2020@ gmail.com Twitter: @serlopram
18 julio 2017 10:8 Última actualización 18 julio 2017 16:5
Sergio López Ramos, politólogo por el Tecnológico de Monterrey.

Sergio López Ramos, politólogo por el Tecnológico de Monterrey.

Hace unas semanas, la Corte Penal Internacional recibió una denuncia por posibles crímenes de lesa humanidad cometidos durante los gobiernos de los hermanos Humberto y Rubén Moreira en Coahuila. El “Estatuto de Roma” de la Corte Penal Internacional de La Haya, ratificado por México en el 2005, señala en su artículo séptimo que se entenderá por “crimen de lesa humanidad” cualquier acto que constituya un “ataque generalizado o sistemático” en contra de la población civil, el cual se puede dar a través de asesinatos, tortura, o desapariciones forzadas.

Además, define que por “ataque contra una población civil” se entiende la implementación de una conducta que implique la realización de dichos actos (asesinatos, tortura, o desaparición forzada) como parte de una política, ya sea de un Estado o de una organización.

Nuevo León también padece una grave crisis de Derechos Humanos.

De acuerdo con la asociación “Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos” (CADHAC) desde el 2009 hasta abril del 2017, mil trece personas han desaparecido en nuestra entidad. El tema ha sido investigado, con el apoyo de CADHAC, por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales de México (FLACSO), el Programa de Derechos Humanos de la Universidad de Minnesota y el Centro para América Latina de la Universidad de Oxford, organizaciones que dieron a conocer el “Informe sobre desapariciones en el Estado de Nuevo León con datos de CADHAC”.

El documento se basa en el análisis de 548 casos de desaparición que fueron documentados entre los años 2005 y 2015. Gracias al análisis de los investigadores, sabemos que el 75.91 por ciento de las víctimas continúan desaparecidas. Únicamente un 12.41 por ciento de los desaparecidos fueron encontrados con vida, mientras que, desafortunadamente, un 11.68 por ciento fue hallado sin vida.

La investigación exhibe a los principales actores involucrados en este cruento proceso, quienes en su mayoría, son agentes locales de seguridad, quienes representan un 46.75 por ciento de los responsables de perpetrar el crimen, seguido por actores vinculados al crimen organizado con un 46 por ciento.04 por ciento y en tercer lugar, ciudadanos particulares con un 7.19 por ciento. De los elementos de seguridad involucrados en las desapariciones, un 49.25 por ciento pertenecen a corporaciones municipales de seguridad, un 24.62 por ciento a instituciones estatales y un 26.12 por ciento corresponde a integrantes de cuerpos de seguridad de la Federación.

Hay que subrayar que los agentes de seguridad pública municipales y estatales realizan desapariciones, prácticamente, en una ligera proporción mayor que el crimen organizado. A esta situación, habría que sumarle la negativa de las autoridades competentes para procesar las demandas. Por el contrario, el análisis sobre las desapariciones forzadas en nuestra entidad exhibe a un Gobierno del Estado que continua promoviendo la impunidad.

Con estos hechos, se abre la posibilidad de que diversas instituciones de seguridad de algunos municipios y del Gobierno de Nuevo León pudieran estar cometiendo actos sistemáticos contra los ciudadanos a través de desapariciones forzadas, sin mencionar asesinatos y torturas, los cuales podrían ser clasificados como crímenes de lesa humanidad.

En las próximas semanas, Jaime Rodríguez se estaría lanzando como candidato “independiente” a la Presidencia de la República no solamente con altos índices de inseguridad en la entidad, sino liderando una administración que atenta de forma sistemática contra los derechos humanos.

Pero, ¿en verdad se puede ser candidato presidencial “independiente” sin salvaguardar la integridad de los neoloneses? Los ciudadanos de Nuevo león y de todo México estaríamos ante otro candidato presidencial que, por lo menos en los hechos, actúa como un “priista funcional” que busca perpetuar el status quo.

El autor es politólogo por el Tecnológico de Monterrey y candidato de la Maestría en Ciencia Política y Política Pública de la Universidad de Guelph.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.