Monterrey

La ignorancia y el poder dividen cada vez más a Norteamérica

Una gran parte de ciudadanos americanos, especialmente aquellos que no tienen escolaridad, formación académica y que viven en las zonas rurales de América, -y que tienen voto y tienen capacidad económica-, se han dejado guiar por líderes extremistas ante su propia ignorancia.
DESDE TEXAS….
​Javier Amieva
javier.amieva@hispanicinternational.com
19 junio 2017 9:51 Última actualización 19 junio 2017 9:51
Javier Amieva, analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos..

Javier Amieva, analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos.

La polarización que ha sufrido el pueblo norteamericano va hoy más allá que la división causada entre las corrientes políticas.

La nueva administración en su afán de demostrar que son los republicanos los que tienen la razón está destruyendo, como el islam, ha destruido museos y reliquias, todo lo avanzado en muchos años de civilidad y de lo poco o mucho que había avanzado la administración de Obama.

En Texas, las nuevas leyes que están por iniciar vigencia han causado temor y aunque la población hispana es grande y las autoridades recalcan que siempre serán amigos de México y los mexicanos, el ambiente es tenso.

Las nuevas leyes de la administración Trump que amenazan con dejar sin servicios médicos a más de 24 millones de habitantes de bajos recursos en esta nación, y cuyos seguidores apoyan a una Ley “secreta”, una nueva ley que ni siquiera se ha dado a conocer, crea más y más polarización que se ha sentido no sólo en las fronteras o entre los grupos de migrantes o de supremacistas blancos; hoy ha llegado a las calles de Washington y los republicanos se alistan a crear, por supuesto, más leyes que crearán más división y más violencia en esta nación; y todo porque ser legislador o ser gobernador e incluso ser presidente no excluye de ser ignorante.

Una gran parte de ciudadanos americanos, especialmente aquellos que no tienen escolaridad, formación académica y que viven en las zonas rurales de América, -y que tienen voto y tienen capacidad económica-, se han dejado guiar por líderes extremistas ante su propia ignorancia. Ante la creencia de que deben de tener armas para defender sus tierras, de que serán despojados de sus bienes por nuevos inmigrantes que llegan, como llegaron sus padres, pero hoy empoderados por armas de alto poder para hacer “nuevamente América más grande”.

Todo esto viene a colación por el francotirador Americano que disparó a un grupo de legisladores republicanos en Virginia, -prácticamente los suburbios de Washington, a unas cuantas calles del Capitolio y del Pentágono, desde el parque es posible ver estos dos edificios.

La reacción más fuerte de ambos lados fue de rencor y cargada de odio.

Los republicanos dijeron “si hubiéramos traído nuestras armas las cosas hubieran sido diferentes”, e inmediatamente las redes sociales descargaron frases de odio y coraje mediante tecleadores anónimos, anónimos porque ha empezado a cundir el miedo.

Los mensajes llevaban textos como “hoy los republicanos seguirán protegiendo el derecho de comerciar y portar armas de alto poder”; “lamentamos que no hubiera más republicanos practicando” y hasta una conocida figura pública dijo “los independentistas –refiriéndose a otros partidos distintos a los oficiales- lo que tienen es mala puntería” y “ republicanos ustedes podrán quitarnos la ley de salud, con lo de las armas ¿ahora a quien culparán?, cúlpense a ustedes mismos”.

Caitlyn Jenner, la artista que dijo que a los independentistas “lo que les faltaba es puntería”, que ni siquiera eso podían hacer bien, no sólo demuestra enojo contra sus compatriotas –ella votó por Trump, asegura.

Mujer activista, artista y conocida entre los republicanos baby boomers, ha dicho que “el calentamiento global no existe”, que son inventos de los demócratas para llamar la atención y dijo “también estoy de acuerdo con que Trump no haya firmado el acuerdo de París”; arguyendo que este acuerdo -al que hoy sólo son ajenos dos países tercermundistas y Estados Unidos-, “lo que pretende es desmantelar la economía norteamericana”, “El acuerdo de París es un complot internacional para arruinar la economía de los Estados Unidos” concluyó la “admirada y culta” mujer.

Estimados connacionales, no permitamos que esto nos pase en México, no por enojo e ignorancia vayamos a votar enojados por “el rayo de esperanza de México” o por “darle oportunidad a los independientes como fue el caso de Nuevo león”; no caigamos en los juegos de la política y seamos más responsables de nuestras acciones; si bien aceptamos las felicitaciones el día del Padre, actuemos como tales, con responsabilidad y dejemos un legado político fortalecido y no un país dividido como lo hoy es Norteamérica a esos hijos que hoy nos felicitaron.

El autor es analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-EstadosUnidos.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.