Monterrey

La gran farsa (y comparsa) del subsidio
a los precios de las gasolinas

OPINIÓN. La prensa especializada y los “analistas económicos”, en lugar de analizar y de estudiar verdaderamente estos temas, solo “reportean” las notas de prensa del gobierno, y avalan estas mentiras, lo que los hace “comparsa” de esta “gran farsa”.
MARCO A. PÉREZ VALTIER
20 septiembre 2017 14:33 Última actualización 20 septiembre 2017 14:34
José Antonio Meade secretario  de Hacienda y Crédito Público (SHCP). (cuartoscuro)

José Antonio Meade secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP). (cuartoscuro)

El pasado 15 de septiembre, la SHCP publicó el decreto 91/2017
donde informa que para la semana del 16 al 22 de septiembre, el
“estimulo fiscal” que (ocasionalmente) otorga a los gasolineros,
en materia del IEPS, se incrementa a 2.40 pesos por litro, en el caso
de la gasolina magna, la de mayor consumo en el país, lo que reducirá
la cuota efectiva de este IEPS de 4.30 a 1.90 pesos por litro, lo que
el gobierno califica de “subsidio” y de sacrificio en recaudación que
afecta el gasto en programas sociales.

Este estimulo fiscal (mal llamado “subsidio”) a las gasolinas, forma
parte de un enredado y discrecional mecanismo de “economía ficción”
que manipula también el precio de referencia internacional, utilizando promedios móviles variables y caprichosos, cuyo objetivo declarado es el de “suavizar” las variaciones, a la baja o al alza, del precio de las gasolinas, como respuesta al encono de la población producto del memorable “gasolinazo”.

De hecho, arrancamos 2017 sin ningún “estímulo fiscal”, el
cual apareció hasta febrero, y como son de vigencia semanal,
se utilizan conforme las necesidadesde “amortiguar” el precio,
pero de manera discrecional y oscura.

Lo grave de esto, es que la autoridad ya ha declarado públicamente
que este “subsidio” podría ser eliminado, lo que abriría la puerta a otro gasolinazo, aún mayor al del mes de enero, de unos 2.40 pesos por litro para la gasolina verde, considerando el “subsidio” o estímulo fiscal otorgado esta semana.

Este tema de fondo, primeramente, es que históricamente este
famoso IEPS a las gasolinas NUNCA funcionó como un verdadero
IEPS, cuyo objetivo teórico, es penalizar y desestimular el consumo
de bienes socialmente “inconvenientes”, como el tabaco y el alcohol,
(y no precisamente recaudar para el gasto social).

La verdad, es que el antiguo IEPS (el vigente hasta 2015) más que un
impuesto, era un mecanismo para repartirse el botín, perdón, el ingreso
producto de la venta de gasolinas, entre la SHCP y PEMEX, ya
que la tasa estaba diseñada para quitarle a PEMEX (vía IEPS) el ingreso adicional que obtenía por encima de su costo de oportunidad,
de haber exportado su gasolina a EUA.

De hecho, esta tasa podía ser del 200 por ciento (como en 2002) o
incluso NEGATIVA, (como de 2007 a 2014) pero el precio bomba de
las gasolinas NO CAMBIABA, por lo que en la práctica, este impuesto
ni subía ni bajaba el precio, lo que desvirtúa el uso de este IEPS como
“Impuesto al Consumo”. Nunca fue tal.

Más aún, como el cálculo de este impuesto se hacía EXCLUYENDO
los CUATRO impuestos que actualmente pagamos por las gasolinas,
así como los costos de transporte, mermas, comisiones, etc., una tasa
NEGATIVA se interpretaba como un SUBSIDIO al consumo, aún y
cuando al agregar los elementos excluidos, el precio al consumidor
en México fuera finalmente superior al pagado en EUA. Simplemente
absurdo.

Por otro lado, PEMEX reporta que de enero a julio de este año, su
costo de importar gasolinas fue de 70 dólares por barril, lo que arroja
un costo por litro de 8 pesos.

Esa misma gasolina se vende en EUA incluyendo impuestos transporte
y utilidades, en 10.40 pesos por litro. Ahora sí, si esa gasolina que PEMEX importa a 8 pesos, tiene un precio bomba de 16.56 pesos el litro en Monterrey, (más de 100 por ciento del costo de importarla)
¿puede el gobierno afirmar que el subsidio ACTUAL de la gasolina es
de 2.40 pesos por litro?

El problema es que estos mitos y mentiras que fabrica el Gobierno,
la prensa especializada y los “analistas económicos”, en lugar de analizar y de estudiar verdaderamente estos temas, solo “reportean”
las notas de prensa del gobierno, y avalan estas mentiras, lo que los hace “comparsa” de esta “gran farsa”.

“Una mentira, a fuerza de repetirse, puede pasar como verdad”.


*El autor es especialista en estudios económicos y de finanzaspúblicas. Actualmente ocupa el cargo de Socio Economía en Pérez Góngora y Asociados.