La frontera del Noreste, TRUMP, AMLO y Caravanas: una tormenta perfecta
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La frontera del Noreste, TRUMP, AMLO y Caravanas: una tormenta perfecta

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La frontera del Noreste, TRUMP, AMLO y Caravanas: una tormenta perfecta

La frontera Sur de Texas es una de las áreas donde se ha promovido, y está amparado por las leyes federales y las estatales, el más grande grupo de personas con permiso para portar armas y donde por cultura hacer su acopio “es adictivo” y símbolo de estatus. Solo hace falta el miedo, o un pretexto para jalar el gatillo.

Opinión MTY Desde Texas Javier Amieva
05/11/2018
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Javier AmievaFuente: Cortesía

Es cierto que las fronteras entre los países son siempre zonas sujetas a tensiones por diversas razones. Antes de enumerar las posibles situaciones que originan estas tensiones, es importante recordar que generalmente las políticas que rigen la vida en estas regiones generalmente se encuentran a miles de kilómetros de distancia y que quienes toman esas decisiones son políticos ajenos no solo a la vida sui-generis de esta zonas sino que además se trata de culturas y leyes diferentes entre los países, lo cual da por resultado que la mayoría de los fallos que se toman, y sus afectaciones, sean bajo un punto de vista diferente o desinformado.

Así, que de las razones de tensiones que pudiéramos enumerar para la frontera Noreste de México con Estados Unidos (EU) están : económicas, disputas limítrofes, ámbitos de leyes migratorias, disensos comerciales, violencia generada por contrabando, grupos de delincuencia organizada sobre la población en general, tráfico de drogas, luchas internas entre traficantes que afectan en formatos distintos a las ciudades límite, presiones políticas entre partidos de alguno o de los dos países límite para justificar las políticas para con sus gobernados; y hoy agregamos otro ingrediente: el discurso racial y el miedo que el presidente Trump está imbuyendo entre el pueblo norteamericano sobre “una invasión” y convenciendo con ello de que sus retóricas en contra de México son ciertas para asegurar la victoria tanto de las elecciones intermedias, y así mantener el control que hoy tiene sobre el congreso, la suprema corte y sobre la mayoría de gobernadores republicanos que lo ven -a Trump- como la herramienta perfecta para perpetuar el control republicano.

Así que de todas las razones enunciadas la única que no existe es la de diferencias entre los límites territoriales, sin embargo el proyecto que se está materializando de construir un muro físico entre los dos países ha tensado la relación entre los países y está creando un ambiente hostil con el país ofendido: México.

Por si todas estas razones fueran poco, una diáspora del siglo XXI que ya ha sucedido de África hacia Europa ha permeado en el esquema hasta América donde las razones son las mismas: pobreza, hambre, violencia, futuro incierto, falta de trabajo, falta de garantías de seguridad económica y falta de seguridad hacia las personas y sus patrimonios; originado por gobiernos corruptos e incapaces. Como resultado de lo anterior las caravanas masivas de un país a otro hoy son una realidad, amenazando cambios político-migratorios que podrán afectar mas ya la endeble situación entre México y Estados Unidos y ante el “llamado de Trump a las armas”, enviando siete mil efectivos a las frontera “para detener la invasión” esto ha acentuado aún más los sentimientos supremacistas y aislacionistas de grupos ignorantes y violentos de EU que se tornan como un peligro más para empeorar las tensiones en la zona fronteriza entre México y EU: los grupos paramilitares ya se dirigen a McAllen, un centro de conflicto migratorio del lado americano y una región altamente permeada por la violencia delictiva de grupos de narcotraficantes.

Los supremacistas denominados “Minute-Men”, bajo el pretexto de soportar a las autoridades y ejercito enviado por Trump, han anunciado que enviarán al menos 100 efectivos pero que esperan concentrar unos 700 “vigilantes “en esta área; los paramilitares y gente que les apoya en esta región, justifican esto diciendo que ni el ejército ni la patrulla fronteriza tienen autoridad de disparar contra los grupos de invasores y que ellos deben de protegerles y proteger a su país. La frontera Sur de Texas es una de las áreas donde se ha promovido, y está amparado por las leyes federales y las estatales, el más grande grupo de personas con permiso para portar armas y donde por cultura hacer su acopio “es adictivo” y símbolo de estatus. Solo hace falta el miedo, o un pretexto para jalar el gatillo.

En fin, con las elecciones estadounidenses esta próxima semana, la devaluación del 5 por ciento del peso mexicano contra el dólar, la nota de que rompió AMLO la armonía entre empresarios con la decisión del aeropuerto, -que hace del futuro Presidente la primera vez que un candidato entre no solo perdiendo popularidad, pero que tenga un gobierno perdedor aun antes de tomar posesión-, todo esto crea la tormenta perfecta en esta región. Estimado lector, mis puntos de vista son para una columna de opinión aunque están basados en hechos reales.

El autor es analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos.

Opine usted: javier.amieva@hispanicinternational.com

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.