Monterrey

La falacia del empleo y la globalización de Mr. Trump

Opinión. Se aprecia una caída sistemática en los requerimientos de empleo en EU de forma que se reduce a la mitad en el periodo considerado, lo que significa una caída de 3.2 por ciento al año.
OPINIÓN ACADÉMICA 
TECNOLÓGICO DE MONTERREY

EDGARDO ARTURO AYALA GAYTÁN
19 diciembre 2016 13:22 Última actualización 19 diciembre 2016 13:22
trump

(Bloomberg)

Donald Trump ha propuesto dos medidas: el arancel de 35 por ciento para las empresas que trasladen sus operaciones al exterior y busquen revender en Estados Unidos (EU), y la renegociación de los tratados
comerciales, en especial el que se tiene con México y Canadá. Su posición parte de la premisa de que EU pierde empleos a causa del comercio exterior, es decir sus productos son desplazados por los de
otros países como México, exportaciones realizadas, paradójicamente,
por las mismas empresas de EU que se relocalizan para aprovechar la mano de obra barata. El argumento le redituó ganar las elecciones en estados que anteriormente fueron líderes manufactureros, como Pennsylvania en el acero o Michigan en los automóviles, mismos que son críticos para definir la elección del presidente conforme al sistema electoral de EU. El problema es que la premisa es errónea por lo que es muy probable que el remedio sólo empeore las cosas. Gran parte de
la pérdida en la creación del empleo en las manufacturas en EU es el cambio tecnológico. Para ilustrarlo anexamos una gráfica que presenta
un índice de los requerimientos de empleo por unidad de producto en las manufacturas, para los últimos 22 años.

Se aprecia una caída sistemática en los requerimientos de empleo en EU de forma que se reduce a la mitad en el periodo considerado, lo que significa una caída de 3.2 por ciento al año. Pero a diferencia del
argumento de Trump, la caída en los requerimientos de empleo en EU no se ha dado como producto de una caída en la producción manufacturera, ya que esta creció 2.1 por ciento en promedio al año en
el periodo. Y también en contra del argumento de que los empleos se van a México, en lugar de observar el patrón inverso en México, esa variable sigue prácticamente la misma trayectoria en México, también
un decremento de 3 por ciento al año.

Es el cambio tecnológico lo que ha reducido la intensidad de la mano de obra en la producción de manufacturas tanto en EU como en México y en general en todos los países del orbe.

De hecho EU es de los países desarrollados que mejor desempeño tienen en materia de crecimiento, impulsado en buena parte por el cambio tecnológico.

De acuerdo a Timmer, O’Mahony y Van Ark, la productividad de todos los factores (PTF), que refleja el cambio tecnológico en EU crece a un ritmo de 1.6 por ciento anual en comparación con un 0.3 por ciento en Europa y prácticamente cero en Japón, impulsado por el alto crecimiento de la PTF precisamente en manufacturas.

¿Subir aranceles mejorará el empleo en los otrora estados
manufactureros de EU? No, al contrario, si sólo se aplican a las empresas de EU que exporten a su propio país desde México por ejemplo, entonces éstas perderán competitividad en contra de la competencia, ya sea que paguen el arancel o que se reubiquen de nuevo en EU, redundando en pérdida de empleos. Si se aplica en general a todas las importaciones, entonces se destruye mercado
al encarecerse los productos y se pierde empleo. Más aún, los
aranceles previenen la óptima asignación del empleo entre sectores, lo que reduce el crecimiento a largo plazo vía una menor productividad de los factores. A todas luces, diagnósticos falaces conllevan a remedios
peligrosos.

* El autor es Profesor Asociado del Departamento de Economía del
Campus Monterrey. 


Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.