Monterrey

La CNTE, ¿maestros, partido político o medusa?

OPINIÓN. No hay maestros, no hay educación, no hay autosuficiencia económica, no hay satisfactores económicos para subsistir con alimentos y medicamentos, no tengo futuro y entonces no tengo nada que perder, me convierto en parásito, en mercenario o en simple delincuente.
DESDE TEXAS….

JAVIER
AMIEVA
04 julio 2016 9:32 Última actualización 04 julio 2016 9:35
Marcha CNTE. (Edgar López)

Marcha CNTE. (Edgar López)

¿Cuántas veces usted estimado lector ha experimentado temor por su vida en situaciones de violencia? La sensación puede ser de impotencia si se trata de un asalto o de huir de una riña, pero cuando miles de individuos corean a su alrededor y amenazan, la respuesta es defensa, pero además defenderse y atacar, si es necesario y al precio que sea.

Y no, no se trata de un escenario hipotético, sucede todos los días en Oaxaca y en otros estados donde el CNTE mantiene, pero esto contamina también a entidades como Nuevo León – hoy en alianza abierta con López Obrador- a mercenarios que van por el botín del “boteo” del robo, del escarnio a gente pacífica que le toca estar en medio de una situación de este tipo y que estos mercenarios simplemente atropellan, roban y van por más, van por el botín que el PRI, el PRD y “oficiales” del gobierno de México, casi de cualquier partido, han mantenido por años mediante estructuras hechas para robar, para amasar dinero, para que simplemente con la aplicación-equivoca y desviada de la ley-, se faciliten situaciones de despojo, extorsión, de mordida, de dádivas y de esquemas de burocratismo para vivir del erario, para ser parásitos de la sociedad, porque eso es lo más cómodo, y porque no se tiene la educación que se requiere para sobresalir en la vida, y a veces ni para comer.

Estamos frente a un círculo vicioso que se ha generado desde hace más de 100 años, cuando la figura de cacicazgos se mantuvo después de la Revolución, cuando la revolución bolchevique nos mostró la existencia de los sindicatos y no la de la ayuda social-socialista.

Estamos en medio de un devenir histórico que ha resultado en un esquema peligroso para México y desesperanzador para los mexicanos.
El círculo vicioso consiste básicamente en que los que hoy son mercenarios, mantienen sobajados a los maestros en huelga tras huelga y amenazas.

No hay maestros, no hay educación, no hay autosuficiencia económica, no hay satisfactores económicos para subsistir con alimentos y medicamentos, no tengo futuro y entonces no tengo nada que perder, me convierto en parásito, en mercenario o en simple delincuente.

¿Qué sigue? Solo basta echar un ojo a lo que pasa en otras partes del mundo, por ejemplo en Venezuela que durante los 80s era ejemplo de una sana economía, de un crecimiento estable que promovía la educación y que hoy sufre porque el pueblo, harto de robos y componendas, de esquemas de poder que reventó, otorgando el poder a líderes que gritan lo que los ciudadanos quieren escuchar y que son líderes pero son ineptos; los votantes acuden a ellos como última esperanza, sin darse cuenta que es un suicidio político disfrazado de democracia con discursos contra el gobierno.

A otros niveles pero en la Unión Americana, los medios de comunicación y las redes sociales difunden todos los días el hartazgo, la falta de educación, los negocios de las armas, las amenazas de los republicanos a las minorías, el culto a las armas, la política del mejor uso y negocio de las drogas y todo ello, provoca reacciones que desembocan en ataques directos a la sociedad civil, que a su vez promueven la discriminación, la persecución de lo alienados que llegaron en búsqueda de mejores opciones y que huyen de países como Guatemala, como el Salvador y, lamentablemente, como México.

¿Así que usted , estimado lector, cree que no está en peligro, cree estar seguro y que el futuro de su familia es felizmente predecible porque “las cosas se arreglaran de una forma u otra”. No nos equivoquemos; no podemos hacerlo.

En 1999, en la ciudad de México en el edificio del SNTE, acudimos un grupo por cuestiones comerciales. En mi calidad de empresario estadounidense, de pronto nos vimos rodeados por miles de vándalos, corifeos y mercenarios que ya entonces contendían por el botín de las arcas del sindicato, era una “sección” de la CNTE, Oaxaca. Fui amenazado, sentí mi vida en peligro y respondimos, nos organizamos listos para hacer frente a los facinerosos que al final, afortunadamente, dieron marcha atrás manejados por sus líderes que utilizando a maestros como bandera, recibieron prebendas a cambio; ya entonces la vida de México estaba en peligro, hoy los resultados, ¿y mañana?

* El autor es analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-EstadosUnidos.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.