Monterrey

Inversiones de impacto: La nueva forma de hacer negocios

OPINIÓN. El tema de la responsabilidad ambiental en las empresas ha estado cambiando la antigua forma de hacer negocios, en donde sólo importaba la creación de ganancias sin tomar en cuenta lo demás.
OPINIÓN
ACADÉMICA

TECNOLÓGICO 
DE MONTERREY

ALICIA FERNANDA 
GALINDO MANRIQUE
20 junio 2016 9:39 Última actualización 20 junio 2016 9:51
Alicia Fernanda  Galindo Manrique

Alicia Fernanda Galindo Manrique

El paradigma conservador en la forma de hacer negocios ya no es el más viable desde la perspectiva social y ambiental. Por esto, el mundo de las finanzas ha iniciado su transformación para adaptarse a este nuevo ecosistema de mercado. Ante este interés sobre el medio ambiente y el apoyo sustentable y social, este artículo hablará del concepto de “Impact Investing”, término prácticamente nuevo y en ascenso que se traduce como “Inversiones de Impacto”. Estas son fondos para empresas que tienen la intención de generar una huella económica ambiental y de progreso social, mientras que generan utilidades como cualquier organización. Este mercado puede realizarse en economías emergentes y países desarrollados que tengan el reto de impulsar la agricultura sostenible, energía limpia, micro financiamiento y el acceso a servicios básicos como vivienda, servicios médicos y educación.

Las características principales de este tipo de inversiones, de acuerdo al Global Impact Investing Network (GIIN), son: La intención del inversionista para generar un cambio social y ambiental, se espera recobrar la inversión, el rendimiento esperado está en función de los instrumentos financieros que van desde los menos riesgosos o líquidos hasta capital privado; y, por último, el compromiso de medir y reportar el desarrollo de los cambios sociales y ambientales, garantizando la transparencia y control en la información.

Diversas instituciones financieras han sido atraídas a este nuevo mercado, fondos de pensiones, fundaciones privadas, administradoras de fondos e, inclusive, familias e inversionistas calificados. Esto debido a ventajas como: la oportunidad de proveer a los clientes fondos destinados a diferentes causas, crecimiento financiero y beneficios fiscales y el apoyo de gobiernos e instituciones en la viabilidad financiera.

Como se comentó anteriormente, este concepto es nuevo y abarca diferentes instrumentos financieros, sectores y regiones. Como resultado, el tamaño del mercado de inversiones de impacto no ha sido cuantificado en su totalidad; sin embargo, es sustancial y con potencial de crecimiento ya que existen $60 billones usd de activos financieros administrados, 2,068 de inversionistas suscritos, 375 fondos y 25 billones usd de capital comprometido, de acuerdo con datos del Foro Económico Mundial.

Según estadísticas del reporte anual 2015 del GIIN, los mercados que más fondos han recaudado se distribuyen de la siguiente manera: el 22% son empresas dedicadas a dar acceso a fuentes de financiamiento, el 20% son organizaciones enfocadas a los servicios públicos básicos y el 16% está encaminado a dar soporte a la generación de empleo. El 40% restante está en inversiones en tecnología verde, productos de consumo sustentables y otros.

Los instrumentos financieros para la recaudación de fondos juegan un rol esencial en la ecuación. Actualmente el 54.6% utiliza capital semilla y privado, en segundo lugar de acuerdo a su importancia se encuentra la deuda fija con el 24.8% de uso, el 17.4% en activos tangibles y por último el 3.2% restante en deuda gubernamental.

En México la organización “New Ventures Mexico”, (NVM) creada en el 2000, ha apoyado a empresas pequeñas y medianas para escalar su impacto y proveer la oportunidad de expandir su negocio; siendo la aceleradora ambiental más importante de México que da soporte a emprendedores que contribuyen al crecimiento del país a través de negocios sustentables, con proyectos para la conservación de la biodiversidad, eficiencia energética, uso sustentable de la tierra, y administración del agua. Desde el punto de vista social, proyectos como el acceso a la educación y el desarrollo de las comunidades, han sido beneficiados con recursos. El reporte de la NVM ejemplifica con una empresa fabricadora y proveedora de vidrios aislantes. Dado que zonas comerciales y residenciales consumen el 40% de energía, esta empresa propone una solución con un aislante térmico en los vidrios que aminora cambios en la temperatura, disminuyendo el consumo energético.

El tema de la responsabilidad ambiental en las empresas ha estado cambiando la antigua forma de hacer negocios, en donde sólo importaba la creación de ganancias sin tomar en cuenta lo demás. La contribución que las inversiones de impacto hacen al mejoramiento social y ambiental es a través de la toma de conciencia y acciones en la vida cotidiana desde la creación de viviendas ecológicas hasta el reciclaje. Es un tema interesante al que hay que darle seguimiento por sus beneficios potenciales a largo plazo.

* La autora es profesora del Departamento Académico de Contabilidad y Finanzas del Campus Monterrey. Su correo electrónico es alicia.galindo@itesm.mx​

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.