Monterrey

Innovación: una estrategia de sustentabilidad socialmente responsable

OPINIÓN. Para perdurar, una estrategia debe incluir innovación y conjuntar los intereses de todas las partes interesadas.
OPINIÓN 
ACADÉMICA

TECNOLÓGICO 
DE MONTERREY

SARA GONZÁLEZ M. 
18 abril 2016 9:51 Última actualización 18 abril 2016 16:48
Sara González M.

Sara González M.

A pesar de que cada vez más empresas reconocen la importancia de la responsabilidad social corporativa (RSC) y de la sustentabilidad para garantizar el éxito en el largo plazo de sus empresas, estos temas reciben poca atención en la mayoría de las salas de consejo.

Un sinnúmero de empresas han llevado a cabo algún programa de responsabilidad social y ambiental con el objetivo general, simplemente, de contribuir al bienestar de las comunidades locales, de la sociedad que afectan y de la que dependen, y en ocasiones, mejorar su eficiencia operativa.

En la gran mayoría de los programas de RSC se visualiza que la mejora en ese ámbito, normalmente tiene un efecto negativo sobre la rentabilidad de la empresa. Lo anterior se debe principalmente a una carencia de innovación en sus procesos, productos o servicios o modelos de negocio.

Los mercados de capitales lo saben muy bien. Como resultado, no recompensan a las empresas por los programas de RSC que fracasan en mejorar el rendimiento financiero, y sancionan a aquellas cuyos programas, relevantes o no, deterioran los resultados financieros.

Es del conocimiento de todos que las sanciones por ignorar la responsabilidad social pueden ser muy duras. Recordemos sucesos recientes relacionados con Grupo México y Volkswagen, donde las empresas dieron prioridad al rendimiento financiero sobre el rendimiento social.

A través de diferentes iniciativas se ha promocionado el aumento de la participación de los directores generales en los programas de Responsabilidad Social, desafortunadamente se ha encontrado que éstos programas a menudo se llevan a cabo y se ejecutan de forma no coordinada.

La combinación de tácticas de sostenibilidad que practican las compañías no se suman a una estrategia sostenible. Para perdurar, una estrategia debe incluir innovación y conjuntar los intereses de todas las partes interesadas: accionistas, empleados, clientes, gobiernos, proveedores, terceros involucrados, y la sociedad en general.

La carencia de innovación en la estrategia de las empresas las lleva a que su rentabilidad se vea afectada. Lo anterior ocasiona que la estrategia que visualizan no sea sostenible.

El verdadero compromiso con la responsabilidad social amplia el conocimiento del negocio sobre las preferencias de un mercado en evolución, acerca de tecnologías nuevas que facilitan el camino de la empresa hacia una innovación creativa. La RSC vista desde una óptica distinta puede llegar a convertirse en un componente de competitividad y crecimiento para el negocio.

Innovaciones menores, tales como mejoras en la eficiencia, pueden mejorar el desempeño de la empresa, pero sólo las innovaciones significativas en productos, procesos o modelos de negocio son clave para mejorar la rentabilidad de la empresa.

Ejemplos de innovación se pueden ver en la tecnología híbrida que se utiliza en algunos modelos de autos, en el diseño innovador de autopartes de aluminio, en la fabricación de aviones que consumen menos combustible, desarrollo de semillas con mayor rendimiento por hectárea y mayor tolerancia a plagas, productos que son benéficos para la salud y que a la vez crean valor en la cadena de suministro.

En el diseño e implementación de iniciativas de RSC, los administradores deben considerar de manera prioritaria la estrategia de la compañía, coordinando cuidadosamente esos programas con las inversiones en Investigación y Desarrollo. Adicionalmente podrían considerar la RSC como una inversión de capital, no un costo operativo para la empresa y de esta manera establecer un marco para crear estrategias sostenibles que al mismo tiempo detonen un aumento en el rendimiento financiero y de RSC. Estas iniciativas deben involucrar innovación en sus procesos, productos o modelos de negocio que se traducirán en generación de valor sustentable para la empresa así como en una ventaja competitiva.

Hoy en día es claro que es una prioridad y existe una creciente presión por integrar los programas de RSC como una norma empresarial cuyos resultados se vean reflejados en mejores indicadores de desempeño financieros para las empresas.

Una buena recomendación para el Consejo de Administración, sería la de crear un Comité de RSC que alinee las estrategias de la empresa, con los riesgos y oportunidades que podrían surgir de problemas como el cambio climático, corrupción, salud, educación y situaciones que pudiesen afectar a los participantes de la cadena de suministro de las empresas.

* La autora es profesora del Departamento Académico de Contabilidad y Finanzas del Campus Monterrey. Su correo es sa.gonzalez@itesm.mx

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