Monterrey

Implementar CFDI 3.3: la nueva Torre de Babel

OPINIÓN. Ahora cuando se empiezan a topar con diferentes interpretaciones a los catálogos que la componen, que podemos compararlo al pasaje del Génesis donde se menciona a la Torre de Babel, en cuanto “a cada quien hablaba en su lengua y no se entendía”.
CAPITALIZANDO EXPERIENCIAS
Antonio Rodríguez
vpdifusion@icpnl.org.mx
07 diciembre 2017 11:26 Última actualización 07 diciembre 2017 11:26
Antonio Rodríguez

Antonio Rodríguez

Estimado lector, aunque desde el mes de julio se incrementó la información sobre los contenidos de la nueva versión de la factura electrónica, es ahora en los meses de noviembre y diciembre donde se ha puesto mayor atención por parte de los contribuyentes.

Y precisamente es ahora cuando se empiezan a topar con diferentes interpretaciones a los catálogos que la componen, que podemos compararlo al pasaje del Génesis donde se menciona a la Torre de Babel, en cuanto “a cada quien hablaba en su lengua y no se entendía”.

Es que esta es la comparación que viene a mi mente al ver como los contribuyentes en su desesperación por estar listos, inicialmente para el 1 de diciembre, y ahora con la prórroga adicional al 1 de enero del 2018, se ponen en una posición exigente que no tiene sentido, provocando errores y terminando esto en una “lucha de poder”.

Por citar ejemplos, piden en formularios extensos que contesten sus clientes:

-Método de Pago. Si sólo existen dos que se definirán conforme las transacciones o negociaciones prosperen: PUE (Pago en Una sola Exhibición), es decir, cuando se liquida al momento de emitir la factura y PPD (Pago en Parcialidades o Diferido), cuando no se liquida en su totalidad al momento de la emisión de la factura. ¿Por qué decidir desde ya?

-Forma de Pago. Campo que se conocerá hasta el momento del pago, se refiere a: cheque, transferencia, efectivo, tarjeta, etc. ¿Por qué decidir desde ya?

-Uso de CFDI. Este campo pretende indicar el tratamiento fiscal que le dará el comprador a lo amparado en la factura: gasto, inversión, deducción personal, etc. Piden a sus clientes que les indiquen la opción deseada, cuando aún no se define lo que se facturará, además la autoridad manifiesta en la guía de llenado que si se asigna un uso pero realmente se aplica otro, no será motivo de cancelación del CFDI o de no deducibilidad. ¿Por qué decidir desde ya?

Otra problemática que está suscitando es respecto a quien es el responsable de emitir el llamado CFDI de pagos, que su obligatoriedad iniciará el 1 de abril 2018. Por su interpretación literal en este nombre, algunos contribuyentes entienden que el responsable de realizar el pago es quien emitirá este comprobante. Cuando en realidad es la responsabilidad de quien recibe el pago. Por eso se busca posicionar el nombre de “Recepción de Pagos”.

Si seguimos comentando el tema, también hay confusiones respecto a unidades de medida a utilizar y código adecuado del catálogo de productos; diferencias de criterios entre proveedores y clientes respecto a estas definiciones.

En fin, cada quien usa su lenguaje en este trayecto de implementación del CFDI 3.3. Y esto apenas empieza! Me pongo a pensar en voz alta:

¿Cuántas horas se están invirtiendo en las empresas en este proceso? ¿Qué pasaría si las emisiones de CFDI 3.3 se realizan con errores de llenado? ¿Qué información se enviará al SAT en cada CFDI? ¿Qué acciones de la autoridad va a derivar todo esto? ¿En verdad esto contribuye a la nación? ¿Cómo impacta esto en la producción nacional?

Esto no ayuda al entorno de incertidumbre del 2018, el impacto del año electoral y la reforma fiscal en Estados Unidos.

Lo invitamos a seguir atento a los eventos que organiza el ICPNL sobre estos temas.

El autor es VP de Relaciones y Difusión ICPNL.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.