Monterrey

Gobiernos estatales y Trump

Opinión.         Los gobernadores fronterizos pueden tener la oportunidad de posicionarse en el espectro político como actores pueden ayudar a tender puentes de entendimiento y cooperación en medio de una importante y grave coyuntura no solo nacional sino regional.
ENTRADA LIBRE

SERGIO LÓPEZ RAMOS
​slramos2020@gmail.com
06 diciembre 2016 9:15 Última actualización 06 diciembre 2016 9:16
Sergio López Ramos

Sergio López Ramos

Todavía no toma juramento como Presidente de los Estados Unidos y Donald Trump ya negoció con la empresa Carrier para evitar que destine parte de sus inversiones al municipio de Santa Catarina, Nuevo León. Con estas acciones, el presidente electo de los Estados Unidos comienza a cumplir parte de sus promesas electorales.

Las declaraciones de Jaime Rodríguez Calderón no se hicieron esperar. Para el Gobernador de Nuevo León, estas acciones no son importantes porque “no dependemos de ellos”. Y tal vez las empresas de la entidad no dependen de los Estados Unidos pero, sin lugar a dudas, están integradas de una manera tan profunda que la construcción de un muro entre México y Estados Unidos y la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte
generaría demasiada incertidumbre y podría desencadenar un posible freno en el comercio de nuestra región.

Y aunque Rodríguez Calderón señale que está incentivando que nuestra entidad reciba inversión extranjera procedente de Asia y Europa, bien podría buscar con su equipo de trabajo y los responsables del área de asuntos internacionales del Gobierno del Estado qué más puede hacer para proteger a las empresas de la entidad.

No solamente hay que invitar a la gente a que deje de ir de compras a
McAllen. Seguramente, el Gobernador del Estado y su equipo podrían revisar de forma cuidadosa los lineamientos que la Organización Mundial de Comercio estipula sobre los aranceles que pueden existir entre dos naciones con un enorme flujo de comercio.

Si Donald Trump y su gobierno representan una amenaza para el proyecto económico de Nuevo León y México, lo que necesitamos son nuevas ideas y liderazgos sobre lo que nuestra entidad y el país pueden hacer para enfrentar un panorama poco alentador. Parece obvio que con el ascenso de Trump, las entidades federativas y sobre todo los gobernadores, no solamente deben ser un referente en la construcción de administraciones eficientes y eficaces con los recursos públicos sino que además, tienen la enorme oportunidad de buscar y generar acuerdos con sus contrapartes en los Estados Unidos.

No sería mala idea que los gobernadores fronterizos mexicanos buscaran a sus contrapartes en los Estados Unidos con el fin de armar una estrategia informativa sobre el potencial impacto que tendría construir el muro, renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte y hasta visualizar los efectos de una posible cancelación del acuerdo. Suena bastante lejana la posibilidad pero, hoy por hoy, los gobiernos no deben de quedarse cortos de miras.

Es más, los gobernadores fronterizos pueden tener la oportunidad de
posicionarse en el espectro político como actores que pueden ayudar a tender puentes de entendimiento y cooperación en medio de una importante y grave coyuntura no solo nacional sino regional. Sería deseable que por lo menos Rodríguez Calderón y Greg Abbott, gobernador de Texas, sostuvieran un diálogo para identificar los mayores riesgos y oportunidades de abril el TLCAN, privilegiando una visión regional.

En momentos como estos, los neoloneses podremos saber de que madera está hecho el Gobernador de Nuevo León. Si tiene ideas y estrategias para enfrentar las amenazas de Trump que se ciernen sobre nuestra entidad o si prefiere tirar la toalla para seguir sus cálculos políticos rumbo al 2018.

* El autor es politólogo por el Tecnológico de Monterrey y candidato de la Maestría en Ciencia Política y Política Pública de la Universidad de Guelph.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.