Monterrey

Gallo 71: el número 3 de la lista de los mejores lugares para cenar

En esta ocasión le toca el turno al lugar donde la carne y el rock se juntan: Gallo 71, hermano menor de La Nacional y amado desde el día uno, este restaurante se ha convertido en el favorito de todos por su cocina y bueno, el lugar esta increíble.
Héctor López
26 marzo 2015 21:8 Última actualización 27 marzo 2015 5:0
Gallo 71. (El Financiero)

Gallo 71. (El Financiero)

MONTERREY.- En esta ocasión le toca el turno al lugar donde la carne y el rock se juntan: Gallo 71 hermano menor de La Nacional y amado desde el día uno, este restaurante se ha convertido en el favorito de todos por su cocina y bueno, el lugar esta increíble.

Su cocina es del Norte. Los platos se sirven enteros sin tantos procesos ni presentaciones lujosas, sus sabores puros y sorprendentes.

Entras por una puerta de madera de bar antiguo que da vueltas, como si entraras a una estación de tren; te encuentras con un telón grande que tapa toda la sala.

El concepto del lugar recuerda a las tiendas de abarrotes que los familiares del dueño tenían.

Regresando al ambiente. Todo está perfectamente calculado para que tengas la mejor experiencia de cena de tu vida y lo puedes sentir desde que te sientas en la mesa.

La música está en el nivel adecuado, el servicio es cero invasivo, todo lo contrario, las recomendaciones que hacen los meseros son buenas. Y hablemos de comida, que nos quedamos con el ojo cuadrado por su menú tan bueno y consistente Eso sí, prepárate para pagar algunos miles de pesos, pero si vas en grupo es más fácil, en fin, vale cada centavo la sentada en este lugar.

¿Qué pedir?

Importante no pedir un plato individual, si quieres probar más cosas tienes que pedirlo todo al centro.

Los vegetales son –algo- en este lugar, para los golosos: la coliflor frita con grasa de pato no se queda atrás, después las papas fritas con aceite de trufa. Si, son papas comunes y corrientes, pero de corrientes no tienen nada, están fritas correctamente; crujientes por fuera y cremosas por dentro y las terminan con aceite de trufa y parmesano encima.

Su callo de hacha es de los más frescos que encuentras en la ciudad y lo sirven en galletas Saladitas. Si quita un poco la inspiración las galletas saladitas pero la textura en total es buena. Hay que seguir con los tacos de pastor de atún, los sirven en tortilla de harina que se ve recién inflada. Es un filetito entero que tiene un marinado acidito, tal vez yuzu o vinagre y lo terminan con piña asada.

Entre los platos principales tienen un filete chemita con jugo de carne abajo y cebollines fritos; y su famosa totoaba, un pescado blanco increíble que lo sirven con elotes rostizados encima.

Todos piden el pastel de pistache, pero realmente su mejor postre es un molten de chocolate. El carajillo aquí es indispensable.