Monterrey

Galería del Gourmet vuelve a paladear a regios

Redacción.
13 febrero 2017 11:46 Última actualización 13 febrero 2017 11:58
"Los conocedores y amantes de la cocina clásica internacional, volverán a saborear las chuletas de cordero corte francés a la menta o los codornices al vino tinto", Diego Ortiz, empresario. (Félix Vásquez)

"Los conocedores y amantes de la cocina clásica internacional, volverán a saborear las chuletas de cordero corte francés a la menta o los codornices al vino tinto", Diego Ortiz, empresario. (Félix Vásquez)

Ofrecer platillos de corte internacional como en los mejores restaurantes de Paris y Nueva York, con la experiencia de 60 años en el arte de la buena cocina europea, fue lo que motivó al empresario Diego Ortiz a reabrir la Galería del Gourmet, que por tantos años deleitó a los regiomontanos en la Colonia Miravalle, de 1982 a 2007.

Los conocedores y amantes de la cocina clásica internacional, especialmente francesa y alemana, volverán a saborear las chuletas de cordero corte francés a la menta o los codornices al vino tinto con uvas a la alsaciana, entre otros platillos y especialidades de la casa.

“A mí me enseñaron siempre lo clásico, el arte culinario, y por eso sigo luchando por poner un lugar que nos recuerde los grandes y más famosos restaurantes del mundo”, menciona con orgullo el empresario restaurantero originario de Michoacán pero regiomontano por adopción.

Ubicado ahora en la Calzada San Pedro Local 36, en la Plaza Trefontane, Colonia del Valle, Ortiz señala que sus clientes de antaño y las nuevas generaciones podrán degustar platillos alemanes como el chamorro de cerdo al horno o al vapor o la milanesa de ternera Weinerschnitzel de importación.

Además, la Galería del Gourmet ofrece también platillos de la comida mexicana, entre los que destacan la sopa de hongos a la María Félix y el caldo tlalpeño, el más famoso de México.

Y Ortiz no sólo se limita a ofrecer exquisitos platillos internacionales con atención y esmero, sino que ofrece al comensal un ambiente de fastuosidad decorativa y gastronómica de antaño, con una ambientación que trae a la memoria el palacio de Versalles, de Francia.