Monterrey

Fracturan opiniones con el fracking

OPINIÓN. Los pocos estudios que se han realizado sobre el impacto de la industria petrolera en México se han efectuado en la región de Burgos.
APUNTES

DAVID
DORANTES
31 mayo 2016 8:54 Última actualización 31 mayo 2016 9:2
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David  Dorantes

David Dorantes

En los próximo días el Gobierno Federal lanzará la Ronda 2 con lo que tendría que haberse cerrado las etapas licitatorias de la Ronda 1, pero se postergó la Ronda 1.5 destinada para las áreas no convencionales, con lo que la primera ronda de licitaciones petroleras se cerrará sólo con cuatro convocatorias: la 1.1, 1.2, 1.3 y 1.4. ¿Qué la detuvo?
Aunque para algunos activistas esto no les llena, resulta un gran acierto del gabinete energético de México, pues no sólo postergaron esa fase sino que además hacen el reconocimiento público de una deficiencia jurídico-legal sobre el tema.

Hace una semana un periodista de Tampico me llamó para consultarme sí los dos sismos que tuvieron como epicentro Ciudad Victoria, serían a consecuencia del fracking. Ciertamente es un fenómeno muy extraño que suceda en la capital de Tamaulipas pero no tiene nada que ver la técnica de la fractura hidráulica que NO se está haciendo en ninguna área cercana de esta urbe. Sin embargo, esto nos ofrece un panorama que persiste mucha desinformación.

En este mismo espacio le he compartido que inicié en el tema energético hace casi cinco años justamente tras investigar el fracking en Eagle Ford Shale (EFS) del área sur de Texas. Mi oposición hacia la fractura hidráulica -que tiene su lado negativo- fue transfigurada al conocer la regulación y los entes regulatorios existentes en la cuenca texana. Eso me llevó a estudiar de la mano de María Eugenia Calderón Porter, Directora del Centro Binacional de Texas A&M University, para comprender que con el marco jurídico-legal adecuado y una puntual supervisión de las autoridades incluidas las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), EFS sería igual o más perjudicial que Vaca Muerta en Argentina, o Dimock en Pensilvania o Pavillion en Wyoming.

Es de aplaudirse que la Secretaría de Energía reconoce que con la caída de los precios del petróleo, adicionado por la regulación existente –deficiente o nula- detectada al momento de trabajar en las áreas con potencial de extracción por fracking, se dieron cuenta de que faltaba mucho. Es por ello que la postergaron. La semana pasada coincidí con Ramiro Ramos Salinas, presidente del Congreso de Tamaulipas, oportunidad que aproveché para reconocer el emprendimiento que han tenido para regular el sector energético en la entidad, pero no todos los congresos estatales lo están haciendo y la autoridad federal lo detectó justo a tiempo.

Petróleos Mexicanos (PEMEX) indica que se han perforado 934 pozos con la técnica del fracking en el país, distribuidos en su mayor parte en Veracruz (300), en la Cuenca de Burgos (200), más de 120 en la Sierra Norte de Puebla, entre otros. Los pocos estudios que se han realizado sobre el impacto de la industria petrolera en México se han efectuado en la región de Burgos, ubicado entre los estados de Tamaulipas y Nuevo León; justamente en la región de Tampico se instaló un campo de estudio por parte de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, pero falta mucho por estudiar y legislar. ¿Usted qué opina? www.daviddorantes.mx

* El autor es consultor en comunicación política y del sector energético en Tamaulipas.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.