Monterrey

EU y México “se lavan las manos” en el caso de los Dreamers

OPINIÓN. Hoy debiéramos aprovechar la gran oportunidad y bono que representaría recibir a los Dreamers, y México debiera de construir proyectos productivos millonarios con las reservas monetarias para aprovechar al más de medio millón de estudiantes.
DESDE TEXAS...
Javier Amieva
javier.amieva@hispanicinternational.com
11 septiembre 2017 10:39 Última actualización 11 septiembre 2017 10:39
Javier Amieva, analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos..

Javier Amieva, analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos.

Por más de 20 años he vivido en Estados Unidos (EU) y hoy reconozco, defraudado, la pobreza de espíritu que aquí gobierna y las diarias acciones y leyes que se construyen como verdaderos muros virtuales con México, a pesar de las aportaciones de millones de mexicanos que a querer o no hemos contribuido hacia este país, entre ellos, por supuesto los Dreamers, producto de la falta de oportunidad en México por la voracidad de los políticos.

EU tiene sus propias políticas y agenda, pero no está reñido con lo que producimos y necesitan, como lo es la mano de obra barata -legal o ilegal-, que nuestros gobiernos exportan oficialmente y claro aquellos que salen huyendo por el hambre que agobia México.

Todos los partidos, PRI, PAN, PRD y los hambreados de poder y sumisión como AMLO, de una u otra forma, han contribuido a la desgracia de México porque han estado en el poder y ellos y sus compinches no han hecho más que fomentar el desorden y la impunidad.

En fin, estimado lector, me ha tocado- y seguramente a usted también-, ver el despliegue y la cobertura que la prensa en EU hace de los desastres como los huracanes, que han abatido a esta nación, y la respuesta que se va dando después del ignominioso caso de Nueva Orleans, donde se dejaron al abandono miles y miles de familias; hoy ha sido más expedita y responsable; existe un sistema más adecuado para responder a sus ciudadanos, los de otros países no es su responsabilidad.

Hoy, el debate de nuestros políticos sobre la reforma migratoria se ha centrado en la relevancia para EU y los extranjeros ilegales que viven dentro de sus fronteras. La discusión no ha podido iluminar cómo los 20 mil millones de dólares en remesas, enviados a México, que ayudan a gobernadores y alcaldes corruptos, a desviar fondos públicos que podrían utilizarse para atender las necesidades críticas de sus ciudadanos más pobres.

No aprendemos, mire por ejemplo el gobierno norteamericano, falló en ese caso de Louisiana y hubo falta de respuesta adecuada ante Katrina.

Tomando en cuenta que los celulares y las tecnología de soporte, así como las redes sociales, cuando Katrina acabo con Nueva Orleans, no eran tan populares como hoy. Me tocó en ese entonces estar en comunicación con las autoridades de turismo y eran demasiado optimistas; hoy todavía Nueva Orleans no se repone, pero la respuesta ante Houston y Florida ha mejorado, y los ciudadanos tienen un gobierno más acorde.

Mire la tristeza y paradoja, el mismo día del temblor de 8.2 grados de la semana pasada, se entregaban casas a damnificados ¡¡del 85!! así es, 32 años después y todavía lo publicaban con bombos y platillos.

Mire, volviendo a asuntos migratorios, hoy alegamos que les den residencia y nacionalidad a los Dreamers, a lo cual no me opongo, pero ellos están en este país por culpa de los malos gobiernos y la desvergüenza de que sean las “remesas”, la primera o segunda fuente de divisas a nuestro país. En México mientras tanto, los gobernadores y los alcaldes engordan sus cuentas bancarias, se comprometen con compañías “muy cercanas” para proyectos estatales, viajan por todo el mundo en lujosos complejos y satisfacen sus comodidades, gracias a la impunidad de que disfrutan. Cuando medios nacionales arrojan algunos reflectores sobre los funcionarios federales irresponsables, a muchos los acallan fácilmente; pero la imagen de México en el extranjero es peor que la que Trump nos endilga.

El problema es que la violencia, la falta de oportunidades, y otros factores contribuyen a aspirar o a ser narco o político ambos en un estatus envidiable y lucrativo de impunidad; todo México quiere gozar de fuero; pero llegando allí no dan nada a cambio, salvo honrosas excepciones.

Colofón: Hoy debiéramos aprovechar la gran oportunidad y bono que representaría recibir a los Dreamers, y México debiera de construir proyectos productivos millonarios con las reservas monetarias para aprovechar al más de medio millón de estudiantes que hablan perfecto inglés y otros idiomas, que son profesionistas y empleados de las mejores corporaciones, deben llegar a acuerdos y proyectos productivos con las grandes empresas de tecnología que han dicho soportarán a los Dreamers y pagar la deuda en alguna forma, que no sea esperar sus remesas de aquellos a los que una vez orillamos a huir a sus padres y con quienes también estamos en deuda.

El autor es analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.