Monterrey

5 estrategias de supervivencia para las Empresas Familiares

Opinión. Una de las herramientas que el Gobierno tiene para dinamizar la economía, es el gasto público en infraestructura o en subvenciones.
EMPRESAS FAMILIARES

ROSA NELLY TREVINYORODRÍGUEZ
​rosanelly@trevinyorodriguez.com
11 enero 2017 9:39 Última actualización 11 enero 2017 9:40
Rosa Nelly Trevinyo-Rodríguez

Rosa Nelly Trevinyo-Rodríguez

Luego de las marchas pacíficas o caóticas, los bloqueos de carreteras y las quejas generalizadas de los ciudadanos, en febrero tendremos, sin lugar a dudas, un segundo gasolinazo.

Un segundo gasolinazo que potenciará un efecto dominó negativo en la
economía del país. Y es que, si suben el costo de los insumos y los gastos logísticos para el productor, subirán también el precio de los productos y la tarifa de servicios para el consumidor, causando un alza en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).

En consecuencia la inflación aumentará y, para tratar de contenerla, el Banco de México incrementará las tasas de interés, impactando directamente en la competitividad del país y causando la disminución de la inversión extranjera directa (aunado al efecto Trump).

Considerando que nuestra moneda sigue perdiendo valor, no sería
descabellado pensar que también se incrementará la cartera vencida, que habrá una disminución del empleo (despidos), que el PIB acumulará caídas y que la economía del país entrará en “stand by”.

Una de las herramientas que el Gobierno tiene para dinamizar la
economía, es el gasto público en infraestructura o en subvenciones—
usualmente proveniente de aumentos en la deuda pública. No
obstante, en México esto NO debería ser opción, ya que el endeudamiento tanto de los Estados como de la Federación es exorbitantemente elevado (asociado a la corrupción y mala planificación).

Así que, si Usted está esperando que el Gobierno haga algo para ayudarlo a sacar adelante su empresa familiar. ¡No cuente con ello! Mejor aplíquese y ponga en marcha las siguientes estrategias de supervivencia:

Número 1 – Diga NO al Conflicto Familiar.
En la empresa familiar, este año NO es momento para pelear, sino para unir fuerzas. Si tienen desacuerdos, pacte una tregua y enfóquense en que el negocio sobreviva. Es momento de crecer y abrir canales de distribución en el extranjero ¡EXPORTE!

Número 2 – Reduzca sus Gastos Familiares y Empresariales.
Es importante que todos los propietarios del negocio hagan un esfuerzo por reducir sus gastos a título personal, familiar y empresarial. Éste es un buen momento para enseñar a la familia y a los colaboradores a ahorrar; a ser eficientes; a estirar el dinero.

Número 3 – No Pare sus Inversiones Estratégicas.
Las inversiones estratégicas que fomenten el crecimiento (ventas, exportación, posicionamiento de marca), la automatización y/o el control
de costos (ahorros) son un “must”. Planifique bien cómo fondearlas. No
las suspenda.

Número 4 – Involucre a las Siguientes Generaciones.
Pídales que aporten ideas sobre cómo utilizar la tecnología para ser
más eficientes, que visualicen cómo internacionalizar el negocio o que innoven en alguna área clave. Obviamente, todo esto tendrán que hacerlo, ¡sin dinero! (presupuesto limitado).

Número 5 – Estructure, Profesionalice e Institucionalice su Empresa Familiar.
Establezca reglas claras de operación, dirección y gobierno (protocolo
familiar); profesionalice su estructura e instaure órganos de gobierno que le permitan tomar decisiones en tiempo y forma ¡No lo deje para después!

* La autora es Socia de Trevinyo-Rodriguez & Asociados, Fundadora del Centro de Empresas Familiares del TEC de Monterrey y Miembro del Consejo de Empresas Familiares en el sector Minero, Petrolero y de Retail.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.