Monterrey

Espejismos

Opinión. A un año de gobernar, a tres meses de transición y varios de campaña, me doy cuenta que Rentería ya “olvido” la encrucijada que lo movió la primera vez: el real sentido del cambio. Ahora “franquician” el concepto Independiente sin importar si hay sustancia.
MIRADA DEL NORESTE
 
TATIANA CLOUTHIER
​tamaramtz@gmail.com
04 octubre 2016 10:50 Última actualización 04 octubre 2016 18:29
fox

Vicente Fox

Corrían los años finales de los 90 cuando los mexicanos gritábamos
por donde fuera, que queríamos un cambio de partido único, después de tenerlo por más de 60 años. En ese momento a nivel nacional, apareció Vicente Fox en la esfera nacional. Sin embargo, este personaje no llegó solo. De su mano venía el conocido y exitoso publicista Santiago Pando.

Santiago había hecho grandes campañas publicitarias y logrado destacar en lo nacional e internacional posicionando productos y marcas de forma sorprendente. Podríamos decir que fue de los primero publicistas que fueron más allá del producto, haciendo que el consumidor se conectará al corazón. Finalmente se compraba lo ofrecido por este convencimiento más que subliminal. Todavía puedo recordar aquellos anuncios donde aparecía una bandera mexicana en el centro de la nada y resurgía la esperanza a través del personaje de Vicente al frente.

Tiempo después, ya Fox en la presidencia, la historia mostró otra cara
de nuestro candidato y sus promesas, muy alejada de los anuncios de Pando. Por otro lado, algo pasó, que el gobierno de Fox terminó por encarcelar a la suegra del publicista, so pretexto de que era “pollera” y no continuo con esa historia dado que no es el tema de hoy.

Sin embargo, este quiebre y algo más que vivió Santiago lo llevaron a dar un giro y dejó la publicidad. Se dio cuenta de lo que ésta hacía de los productos y como se vendían como algo “mágico” por mas envenenados que estuvieran. Es decir, empaquetaban las cosas tan
bien, que aunque el pastel fuera de tierra, el betún lo cubría.

Tan profundo fue ese cambio en Santiago que hasta parecía molestarse o apenarse si lo referían como publicista y se denominó “artesano”. –Desde ahí, promueve ahora lo real, lo natural, lo que es y desde el corazón, sin manipulación, coberturas, ni betunes.

¿A qué viene todo esto? Pues que hoy que aparece Memo Rentería, el
publicista del personaje “El Bronco”, y con ello me hace recordar los tiempos de Fox y Pando.

A Memo lo conocí en batallas del alma, donde era imposible atreverse
a hacer algo distinto dentro de la publicidad, y así llevó a Rufo a un triunfo en su momento y siguió moviendo almas en la Baja California.

Memo tenía destellos de Pando, y con sus propios brillos era reconocido. Por ello, tal vez cuando supe que andaba en la campaña de Rodríguez Calderón dude por momentos que el personaje fuera o tuviera algo sólido.

Hoy, a un año de gobernar, a tres meses de transición y varios de campaña, me doy cuenta que Rentería ya “olvido” la encrucijada que lo movió la primera vez: el real sentido del cambio. Ahora “franquician” el concepto INDEPENDIENTE sin importar si hay sustancia.

Qué lástima, porque al final del tiempo, cuando a un cliente se le engaña con un producto no pasa algo mayor en términos de consecuencias: el pastel era más pequeño, más malo, pero no vienen las repercusiones que se dan cuando a una sociedad se le vende el producto de un gobernante.

* La autora es maestra en Administración Pública. Tiene experiencia en administración pública local y estatal y en el área de docencia. Exdiputada federal. Se define como ciudadana de tiempo completo.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.