Monterrey

¿Es Trump el causante de nuestros males?

OPINIÓN. La verdad es que es el miedo; el miedo a que cambien las actuales situaciones del comercio internacional y como hemos construido nuestra economía en la dependencia de Estados Unidos pues no hay de otra.
DESDE TEXAS...
​Javier Amieva
javier.amieva@hispanicinternational.com
02 mayo 2017 8:6 Última actualización 02 mayo 2017 9:0
Javier Amieva, analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos..

Javier Amieva, analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos.

Estimado lector, es de todo mundo conocido el dicho: “Cuando Estados Unidos estornuda, a México le da resfriado o hasta una pulmonía”. Y por 50 años esta ha sido la misma historia porque nuestra economía es altamente dependiente y ha estado indexada a la de Estados Unidos.

Sólo basta recordar la época de los “braseros”, desde hace ya 60 años hasta la fecha; nosotros, las autoridades y los políticos de México, se han ido siempre por el camino más fácil, sin importar las consecuencias; pero hoy no podemos quejarnos porque las consecuencias nos han alcanzado y México sigue siendo un “botín” de políticos y facinerosos; el problema es que nadie sabe dónde empiezan unos y terminan los otros.

Los empresarios y políticos de la Unión Americana; siempre han visto por sus intereses y han encontrado en México un proveedor de mano de obra barata, de materia prima y de programas de todo género, incluyendo los planes con trabajadores temporales – braseros-; que hoy continúan a raudales, proveyendo mano de obra que otros trabajadores de ese país no quieren hacer.

Si por un lado marchan nuestros trabajadores por los puentes internacionales y por el otro se reciben los deportados, pero la culpa no la tienen los empresarios y políticos que rigen los destinos de los Estados Unidos, ellos velan por sus intereses y con ello han construido una economía tan fuerte que sigue rigiendo al mundo.

Durante los últimos meses; y todos sabemos la razón, nuestro peso baila al vaivén del contentillo, amenazas y promesas del Sr Trump y nuestros asustadizos políticos bancarios y sus corifeos solo aciertan a decir que en todo el mundo, factores externos golpean todas las monedas.

La verdad es que es el miedo; el miedo a que cambien las actuales situaciones del comercio internacional y como hemos construido nuestra economía en la dependencia de Estados Unidos pues no hay de otra.

Para nuestros políticos ha sido siempre más fácil ser sólo maquiladores, firmar convenios para exportar braseros y al mismo tiempo dar dadivas a sindicatos, canastas de alimentos para comprar votos y otras actividades que terminan en la penosa situación de que nuestra gente tenga que irse a buscar mejores oportunidades a otros países, aun arriesgando su vida.

¡El que paga manda! dice otro dicho que no es más que la traducción popular de que es parte de nuestra idiosincrasia, agacharnos ante el poderoso, ante el que hace sonar los billetes y el que mediante dadivas, que no son más que limosnas controlan los votos y frenan el crecimiento de nuestro pueblo.

El honor y la honradez, aunque Usted no lo crea fueron valores que tenían los mexicanos. Los maestros, los médicos y los curas eran respetados, ¿se acuerda Usted, o quizás su padre o su abuelo de ello?

Hoy los maestros no sólo son carne de cañón y han sido utilizados para obtener fuerza política a costa del futuro de nuestra niñez, al grado tal que se han perdido una o dos generaciones que hoy están al servicio de facinerosos porque no les queda más que hacerlo porque no hay futuro.

Hoy es tiempo de que llegue un líder de verdad, no como “los rayos de esperanza” que han sido culpables de que a través del PRD los Estados se llenaran de políticos rateros y de violencia; México necesita un líder de verdad; el problema es que es muy fácil equivocarse; hoy la desbandada esta yéndose a favor de aquellos gánsters que el populacho clama como salvadores porque han sido engañados con acciones y a palabras que les hacen creer que su situación cambiara sólo por elegir un político-gánster como presidente.

México necesita un líder de verdad. No acusemos a políticos de otros países por nuestros males; si no crecemos hoy y hacemos algo por el país estamos condenados a ser otro Venezuela, otro país africano, otro Pakistán, otro Afganistán; otro país perdedor, y ya vamos en ese camino.

Pobre México, tan lejos de Dios, y tan cerca ¿de dónde cree Usted?

El autor es analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.