Monterrey

¿Es su empresa vulnerable a un fraude?

OPINIÓN: La organización típica pierde alrededor del 5% de sus ingresos anuales a consecuencia del fraude; siendo la apropiación indebida de activos la forma más común de fraude ocupacional, pero que causa en monto la pérdida más baja, un promedio de 125 mil dólares.
OPINIÓN ACADÉMICA TECNOLÓGICO DE MONTERREY
Gabriela María Farías Martínez
12 junio 2017 10:5 Última actualización 12 junio 2017 11:13
Gabriela María Farías, Directora del Departamento Académico de Contabilidad y Finanzas.

Gabriela María Farías, Directora del Departamento Académico de Contabilidad y Finanzas.

Sí. Definitivamente sí. No lo dude estimado lector. De acuerdo con el reporte a las Naciones sobre el Fraude y el Abuso Ocupacional, derivado del estudio mundial de fraude 2016 realizado por la ACFE (Association Certified Fraud Examiners), la organización típica pierde alrededor del 5% de sus ingresos anuales a consecuencia del fraude; siendo la apropiación indebida de activos la forma más común de fraude ocupacional, pero que causa en monto la pérdida más baja, un promedio de 125,000 USD. En el otro extremo se encuentra el fraude sobre los estados financieros, que aunque es la forma menos frecuente de fraude, en monto representa las mayores pérdidas, con un promedio de 975,000 USD. En el punto medio de ocurrencia, se encuentran los casos de corrupción.

El fraude representa un costo significativo para las empresas. No solamente por las pérdidas de los activos, sino por su efecto en el clima organizacional y en la reputación. Además de la apropiación ilegal de activos, conocida tradicionalmente como desfalco, se identifican también como tipos de fraude el fraude en los estados financieros y la corrupción.

El fraude en los estados financieros, el “maquillaje contable” es la manipulación intencionada de la información para inducir al error, para ocultar la verdad sobre la situación financiera, la rentabilidad y la liquidez en una empresa. Estirar demasiado la interpretación de las normas de información financiera para situaciones de negocios con el propósito de distorsionar la realidad, ya sea sobrestimando los activos y /o ingresos o bien subestimando estas partidas.

Con respecto a la corrupción, se incluyen en esta categoría los casos de conflicto de interés, soborno, agradecimientos ilegales y la extorsión económica, tanto en el sector público con su consiguiente lamentable efecto para los recursos del país, sino también en el sector privado, disminuyendo la competitividad y el control en las organizaciones.

Ahora bien, ¿qué condiciones incentivan a que se dé el fraude? De acuerdo con el estudio realizado por la ACFE, la ausencia de controles internos, la elusión de los controles existentes y la falta de revisión por parte de la dirección, son las condiciones que favorecen la oportunidad, el incentivo y la racionalización para cometer un fraude. Es muy común que haya un exceso de confianza en altos directivos o gerentes, altamente capacitados, de trayectoria en la empresa, a quienes se les confían, quizás por comodidad de la dirección general, amplias responsabilidades con escasa supervisión. Por ejemplo, un área de auditoría interna que depende de la contraloría, o bien una función de almacén que depende de compras. Hay casos de todos los tamaños e impactos.

Frecuentemente las empresas consideran que el control interno no “agrega valor”, que desarrollar políticas, procedimientos, fortalecer su área de auditoría interna no contribuye a la rentabilidad porque no está alineada con los procesos críticos. Pero un cambio de perspectiva sobre esto es necesario. El control interno y los procesos de auditoría interna protegen e incrementan el valor de una organización. En el entorno competitivo actual, con la tecnología y la innovación superando los modelos de negocios vigentes, ¿puede una empresa darse el lujo de experimentar pérdidas, de afectar su reputación, de afectar su cultura organizacional, de ver pasar oportunidades estratégicas por tener que dedicar tiempo a casos de fraude? Ciertamente no. Hay cosas más importantes que hacer.

Para terminar, es necesario que en México, por civismo fortalezcamos la denuncia. Es dolorosa la impunidad. Pero más doloroso es no señalar a los criminales, quienes traicionan la confianza en la administración de los recursos que se les han encomendado, en el sector público y en el sector privado. De acuerdo con la ACFE, la denuncia es el método de detección de fraude más común a nivel global. Deben establecerse mecanismos para denunciar, mecanismos para atender las denuncias y medios para documentar los casos, de tal forma que se comparta el conocimiento y se fortalezca una cultura de prevención. La confianza es una cualidad que se contagia. Confianza en las personas, confianza en las organizaciones, confianza en México.

La autora es la Directora del Departamento Académico de Contabilidad y Finanzas. Su correo es gabriela.farias@itesm.mx

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.