Monterrey

Es prematuro el ajuste anunciado al gasto público federal 2016

OPINIÓN. Las cifras reportadas por la propia autoridad hacendaria, en materia de ingresos presupuestales, revelan que los ingresos esperados que se incluyeron en la Ley de Ingresos 2015.
COMENTARIO
ECONÓMICO

MARCO A.
PÉREZ
VALTIER
24 febrero 2016 9:25 Última actualización 24 febrero 2016 9:30
Marco A. Pérez Valtier

Marco A. Pérez Valtier

En el mes de Enero del año pasado, el Secretario de Hacienda anunció un recorte al Presupuesto de Egresos de la Federación, de 123.4 miles de millones de pesos, bajo el argumento de que el precio del petróleo que contemplaban los supuestos económicos utilizados en el presupuesto y en la Ley de Ingresos, era de 79 dólares por barril, y en esas fechas, el precio promedio de la mezcla mexicana de exportación rondaba los 30 dólares por barril, lo que hacía necesario dicho recorte al gasto.

Sin embargo, las cifras reportadas por la propia autoridad hacendaria, en materia de ingresos presupuestales, revelan que los ingresos esperados que se incluyeron en la Ley de Ingresos 2015, por un monto de 4,022.1 miles de millones de pesos, fueron incluso superiores en 2015, llegando a la cantidad de 4,264.5 miles de millones de pesos, es decir, un incremento de 242.5 miles de millones de pesos, a pesar del descalabro petrolero.

¿Qué hizo posible este resultado favorable en los ingresos presupuestales si el Fondo Mexicano del Petróleo redujo las transferencias esperadas en más de 340 mil millones de pesos?
La respuesta es, un conjunto de mayores ingresos en materia del Impuesto Especial a las gasolinas y al diesel, por un monto de 220 mil millones de pesos, que adicionados a los ingresos por las coberturas petroleras, y al Superávit del Banco de México, más que compensaron los menores ingresos que percibió el Gobierno Federal vía el Fondo mexicano del Petróleo, producto a su vez de los menores pagos de Derechos de PEMEX.

De esta manera, el extraordinario desempeño de la recaudación tributaria proveniente del Impuesto Sobre la Renta, el cual creció a una tasa real superior al 24 por ciento, aportó recursos adicionales a los programados del orden de los 172 mil millones de pesos, materializando así, un extraordinario año en materia de ingresos públicos, a pesar de la caída en los precios del petróleo.

Lo anterior hizo posible que el gasto presupuestal programado para 2015, aún y con recorte de por medio, fuera superior al aprobado por la Cámara de Diputados en 197 mil millones de pesos.

Este desempeño de las finanzas públicas en 2015, hace pensar que los ingresos para el 2016 podrían no reflejar tampoco la reducción en el precio del petróleo de exportación que actualmente tenemos, por debajo de los 50 dólares incluidos en el presupuesto, e incluso registrar ingresos superiores a los aprobados, considerando principalmente el cuantioso superávit que habrá de reportar el Banco de México, que aunque ahora parte de este se debería destinar a reducir la deuda pública, aún hay margen para aplicarlo a mayor gasto presupuestal.

Es decir, considerando que el ajuste al gasto anunciado para 2015 fue solo retórica, luce apresurado anunciar un nuevo recorte al presupuesto 2016.

* El autor es especialista en estudios económicos y de fi- nanzas públicas. Actualmente ocupa el cargo de Socio Economía en Pérez Góngora y Asociados.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.