Monterrey

Es necesaria una mayor conciencia “del otro”

OPINIÓN. Tanto en la responsabilidad social como en el plano ecológico, se olvida que todos necesitamos “del otro”, para sobrevivir y realizarse como persona, ya sea en la escuela o en el trabajo; y de los proveedores y clientes como empresa.
ECOLOGÍA SOCIAL
Antonio Tamayo Neyra
anttamayon@gmail.com
28 julio 2017 9:15 Última actualización 28 julio 2017 9:16
Antonio Tamayo Neyra, periodista de investigación en Responsabilidad Social.

Antonio Tamayo Neyra, periodista de investigación en Responsabilidad Social.

Si bien muchos propugnamos considerar la Responsabilidad Social ya sea en el aspecto individual y como un modelo de gestión empresarial, es necesario considerar también la responsabilidad ecológica que todos tenemos por el sencillo hecho de habitar en este planeta.

Y esa responsabilidad ecológica se refiere específicamente a la sustentabilidad. En la búsqueda básica de la supervivencia económica, o en el afán de incrementar la riqueza que ya se tiene, se olvida o peor aún se desdeña el considerar que habitamos un planeta único y que cada día se encuentra más contaminado y que se extraen sus recursos en una forma que afecta su medio ambiente y con ello el hábitat de animales y plantas que ahí se encuentran.

Parece increíble que a pesar de dichas evidencias desde el punto de vista científico de todos los problemas que ya existen como el cambio climático, o los que potencialmente se presentarán en un futuro próximo, siga persistiendo la mentalidad religiosa de que el ser humano es el “rey de la creación”, y por ello tiene el derecho de modificar el entorno ecológico a su conveniencia y principalmente por su afán de codicia de incrementar su riqueza monetaria.

Por lo anterior, creo que hay un punto en común entre la responsabilidad social y la ecología. En la primera se busca generar una conciencia en cada persona de la existencia “del otro”, y por ello crearse un comportamiento ético, tanto a nivel personal como empresarial; terminar con el pensamiento individualista y exacerbado en el que se ha vivido al menos en los pasados cien años.

Y en la parte ecológica sucede lo mismo, no existe una conciencia de “ese otro” que son los animales, plantas y todos los recursos naturales que forman en conjunto el ambiente adecuado para la creación y generación de la vida en todas sus manifestaciones.

Y tanto en la responsabilidad social como en el plano ecológico, se olvida que todos necesitamos “del otro”, para sobrevivir y realizarse como persona, ya sea en la escuela o en el trabajo; y de los proveedores y clientes como empresa. Y en la parte ecológica se necesita de “ese otro”, para tener los alimentos y recursos para sobrevivir, ya sea primordialmente el agua, un clima benigno, los metales y todos los subproductos que se utilizan para ser más confortable nuestra vida.

En la cotidianeidad no reparamos ni tomamos conciencia de todos esos otros, personas y empresas, que contribuyeron y contribuyen en todos lo que utilizamos, ya sea ropa, computadoras, energía y medios de comunicación y transporte por mencionarlo en forma muy generalizada.

Ni tampoco en todos los recursos naturales que se utilizan para que podamos alimentarlos o bien, para tener una vida más cómoda en el más amplio de los sentidos. Se dice que por el consumo actual se requerirá el equivalente de más planetas en el mediano plazo, los cuales no los tenemos.

Considero que en la medida que tomemos una mayor conciencia social y se utilicen los recursos naturales en una forma más responsable, nuestra vida será más placentera y el planeta podrá ser más sustentable.

Seguiremos platicando …

Blog: http://atamayon.blogspot.com

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.