Monterrey

Es indignante

OPINIÓN. Los de la CENTE son cobardes. Se tapan la cara y luego dicen que hay infiltrados: si es así, ¿por qué no intervinieron? Lo mismo aplica para los pobladores que solo grababan y celebraban.
WIKI-LÍTICO

MIGUEL
MORENO
TRIPP
06 junio 2016 9:27 Última actualización 06 junio 2016 9:36
Miguel Moreno Tripp

Miguel Moreno Tripp

Es indignante ver como una punta de vividores -porque no son maestros ya que lo único que enseñan es la bajeza de su condición humana-, vejaron y raparon a dos maestras y trece maestros.

Es indignante que a esos quince profesionales -en todo el sentido de la palabra- les sea pisoteada su dignidad porque intentaban cumplir con su labor. Deberían recibir una medalla al mérito.

Es indignante ver como a dos mujeres las rape un cobardón machista atentando contra su femineidad. ¿Sin el soporte de sus masas, solito haría eso? Claro que no. Los de la CENTE son cobardes. Se tapan la cara y luego dicen que hay infiltrados: si es así, ¿por qué no intervinieron? Lo mismo aplica para los pobladores que solo grababan y celebraban.

Es indignante que a causa de las ambiciones de unos lidercillos de quinta que pretenden mantener prerrogativas, los demás tengamos que pagar. Esto aplica tanto los afectados directamente como el resto de quienes pagamos impuestos.

Es indignante como esa punta de holgazanes atentan contra el futuro de los niños en los estados más pobres del país. Son la causa incausada de la pobreza en dichos estados. ¿Les parecen inadecuadas las condiciones y sueldos de maestro? Búsquense otro trabajo o pongan sus propias escuelas.

Es indignante que haya voces que critican al Gobierno cuando no hace algo y también cuando hace algo al respecto. La palabra congruencia se me viene a la mente, a ellos no.

Es indignante como López Obrador y el PRD los azuza medrando por su voto ¿salen a dar la cara? No, como es su costumbre. Ha sido, es y seguirá siendo un peligro para México que apoye a los Fascistas y a los Khmer Rojos mexicanos.

Es indignante lo inepto de los pusilánimes gobiernos municipales y estatales que permiten esos actos, se lavan las manos echándole la culpa al Gobierno Federal. Entonces, ¿Por qué cobran?

Es indignante que las trasgiversadas comisiones con sus mal entendidos derechos humanos, de hecho se pongan al servicio de los crimínales. ¿y los derechos humanos de los niños a la educación?

Es indignante que esas entidades, que cuestan mucho se pongan a solicitar “medidas cautelares” que se ponen a defender los derechos de manifestación de esos inútiles. ¿Porque no cumplen con su deber y protegen los derechos humanos de las víctimas? Volviendo a parafrasear: si no pueden, renuncien.

Es indignante lo kafkiano que resulta el nuevo sistema acusatorio que de facto acaba por soltar a criminales aún confesos por formalidades. No hay que buscarle: un sistema de justicia que suelta criminales está mal.

Es indignante que los actos vandálicos se escuden con la cantaleta de la quesque defensa de los quesque derechos de los quesque campesinos y trabajadores proletarios y demás trasnochados que se quedaron en los setentas. Esos mismos jamás mencionan la palabra obligación.

Es indignante que como sociedad no reaccionemos ante esos eventos y muchos y muchas acaben anteponiendo unos sentimientos falsamente justicieros: “pobres de los pobres criminales”. Démonos cuenta de que es al revés y no contribuyamos a re-victimizar a las víctimas. Esos “nobles sentimientos “ que nos dan de repente, encausémoslos adecuadamente.

* El autor es Doctor en Finanzas por la Universidad de Tulane; cuenta con la Maestría en Alta Dirección de Empresas, en el IPADE. Se desempeñó como Director General de entidades del área Internacional en Santander Serfin. Es Director del programa OneMBA y tiene su Despacho asociado con Crowe Horwath para proporcionar asesoría en temas de Finanzas Corporativas.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.