Monterrey

Energético y variable electoral

OPINION. Destaca que para finales del año pasado, se inició en Chihuahua el más grande proyecto fotovoltaico, se inició en Baja California el primer proyecto eólico binacional.
APUNTES
David
Dorantes
06 enero 2016 9:36 Última actualización 06 enero 2016 9:46
David Dorantes

David Dorantes

La Reforma Energética de México ha traído consigo una serie de ventajas hacia el sector privado ante la apertura que brinda esta nueva era, también está atrayendo nuevas formas de operar de las empresas internacionales que poco habían tenido incidencia en los procesos mexicanos, pero sí mucho en países altamente desarrollados como Estados Unidos, Inglaterra o España, solo por mencionar algunos. Tras la contienda electoral de Nuevo León, la apuesta hecha por los petroinversionistas tomaría forma en la figura de Fernando Elizondo Barragán, quien conoce ampliamente el sector por su paso en la Secretaría de Energía del Gobierno de la República.

Ahora bien, en 2016 se vivirán 13 elecciones con un matiz muy particular por ser la antesala de la sucesión de la Presidencia de México, así que muy probablemente los apostadores tendrán un papel muy diferente que en pasadas elecciones y también pudiera ser de mayor relevancia que la reciente elección en la que ganara Jaime Rodríguez Calderón.

Solo habría que revisar que en el Presupuesto de Egresos Federal (PEF) 2016, siete de 11 estados donde se celebrarán elecciones, recibirán más aportaciones federales, como para Baja California los recursos aumentaron 7.62 por ciento; Oaxaca, 7.11 por ciento; Aguascalientes, 4.12 por ciento; Chihuahua, 2.36 por ciento; Puebla, 1.97 por ciento; Quintana Roo, 1.90 por ciento; y Veracruz, 1.82 por ciento.

Destaca que para finales del año pasado, se inició en Chihuahua el más grande proyecto fotovoltaico, se inició en Baja California el primer proyecto eólico binacional –que ya le había comentado estimado lector, en mi colaboración de la semana pasada aquí en El Financiero-y para este año se están cocinando los proyectos más ambiciosos del sector energético, dos para Tamaulipas (uno fotovoltaico y otro con el Puerto Matamoros para su utilización en la explotación petrolera de aguas profundas), y dos para Hidalgo (ambos hacia la refinerías).

Tras la apertura del sector energético, justo en el periodo que se estará poniendo todo el andamiaje empresarial (2015 – 2020), los inversionistas internacionales seguramente no se quedarán fuera de la variable electoral, de la que pueden participar para garantizar sus desarrollos de larga data. Es ahí donde deberíamos estar atentos hacia donde están cabildeando las empresas globales para apuntar cada una de las candidaturas, que para sus análisis, pudieran ser los proyectos políticos con mayor viabilidad electoral y rentabilidad como gobernantes.
Hasta el momento, todo indicaría que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) sería la oferta política que predominaría en este 2016 y para ello, como muestra un botón, el proceso que se vivirá la semana entrante en Colima será un crisol de lo que se presentará en las siguientes 12 elecciones, sin serlo, será un preludio del escenario que tendrá la sucesión de Enrique Peña Nieto para 2018. ¿Refrendará el PRI la silla de Los Pinos? Es probable pero muy seguro que jugarán un papel muy importante los petrodineros, tal como sucede en todas la regiones del mundo y como sucedió para la elección del presidente Lázaro Cárdenas del Río. ¿Usted qué opina?.

* El autor es consultor en comunicción política en la frontera norte de Tamaulipas.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.