Monterrey

¿En realidad es “privado” el fideicomiso 80460 que está financiando al nuevo aeropuerto de la CDMX?

OPINIÓN. Es inaudito también que las tres calificadoras contratadas les otorguen a estos “Bonos Verdes” grado de inversión, igual que a la deuda gubernamental, sabiendo lo endeble de las garantías, pues ni el Gobierno ni las operadoras de los aeropuertos los reconocen como deuda y además, que los recursos NO se aplican directamente al nuevo aeropuerto.
COMENTARIO ECONÓMICO
Marco A. Pérez Valtier
mperezv@perezgongora.com
18 octubre 2017 9:49 Última actualización 18 octubre 2017 9:49
Marco A. Pérez Valtier

Marco A. Pérez Valtier

(Parte 2 de 2)
Argumentaba en mi nota anterior, que es absurdo pensar que INBURSA pudo “aportar” algo (ni un peso) para crear un Fideicomiso cuyo objeto y operación en NADA le beneficia, pues solo sirve para allegarle recursos (vía deuda) a AICM, (y ahora también a Grupo Aeroportuario) y de remate, una vez pagados los créditos, “regresarles”, a título gratuito, los Derechos de cobro de la TUA que previamente les COMPRÓ el Fideicomiso.

Es decir, te COMPRO los Derechos contratando deuda a mi cargo, los ingresos los utilizo para servir y pagar la deuda (teniendo debido cuidado de mandarte los excedentes) y una vez liquidado el crédito, te devuelvo los derechos sin costo. ¿Creen el Gobierno e INBURSA que nos chupamos el dedo?

Lo grave de esto, es que involucran a los mercados financieros internacionales, y esta farsa traspasa fronteras, pues hasta arman una colocación de Notas que le llaman “BONOS VERDES”, argumentando que los recursos se invertirán en un aeropuerto “ecológico”, cuando en realidad van al pago de “Aprovechamientos” a las arcas de Hacienda.

Es inaudito también que las tres calificadoras contratadas (Moody´s, Fitch y S&P) les otorguen a estos “Bonos Verdes” grado de inversión, igual que a la deuda gubernamental, sabiendo lo endeble de las garantías, pues ni el Gobierno ni las operadoras de los aeropuertos los reconocen como deuda y además, que los recursos NO se aplican directamente al nuevo aeropuerto.

La garantía de estos Bonos son los Derechos de cobro de un TUA discrecional que puede ser ajustado a la baja por el Gobierno, aportados a un fideicomiso sin activos tangibles y que son cobrados por una empresa operadora cuya concesión puede ser revocada por el Gobierno.

La cereza del pastel es que el prospecto de la primera colocación, por dos mil millones de dólares, expresamente señala que NO SE HARÁ NINGUNA PROVISIÓN PARA AMORTIZACIÓN, las cuales se estipularon en dos “Baloom Payments”, uno a 10 años, por mil millones de dólares, y otro a 30 años por igual monto.

Es decir, al llegar el año 10, y sea exigible la primera amortización de mil millones de dólares, NO HABRÁ DINERO para pagarla (recuerden que los ingresos excedentes se transfieren a AICM y a Grupo Aeroportuario) por lo que para poder amortizar, sería necesaria una nueva colocación, y aún así, las calificadoras les otorgan grado de inversión.

Leyendo los comunicados de prensa de estas calificadoras, expresamente señalan en sus consideraciones, que para ellos, como AICM y Grupo Aeroportuario son empresas cien por ciento paraestatales, el Gobierno Federal tendría que respaldarlas en caso de ser necesario, (como si ellas fueran las deudoras) por lo que esta emisión la consideran “deuda gubernamental”, aún y cuando en la opinión de la SHCP esta deuda NO ES PÚBLICA.

El costo estimado del nuevo aeropuerto se ubica en 13.3 miles de millones de dólares y según el plan original solo un 40 por ciento sería financiado con deuda, es decir, unos 5 mil 320 millones de dólares.

Sin embargo, primero se pidieron mil millones de dólares para empezar, luego tres mil millones, (pero con eso se pagarían los primeros mil), y sumando las DOS colocaciones de Bonos Verdes, por seis mil millones de dólares, la deuda colocada suma ya los NUEVE MIL MILLONES DE DÓLARES.

Sin considerar un posible sobregiro en la inversión, (lo cual es un evento seguro tratándose de obra pública), el servicio de la deuda YA contratada, es del orden de los NUEVE MIL MILLLONES DE PESOS AL AÑO, cuando la TUA cobrada el año pasado fue de sólo 7 mil millones de pesos y en teoría con esos recursos se deben sufragar los gastos de operación del aeropuerto.

Esta en puerta una crisis financiera para AICM y Grupo Aeroportuario.

El autor es especialista en estudios económicos y de finanzas públicas. Actualmente ocupa el cargo de Socio Economía en Pérez Góngora y Asociados.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.
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