Monterrey

En la herencia: ¿justicia o igualdad?

OPINIÓN. Aunque la naturaleza de los padres suele ser proteger y apoyar a los hijos que más lo necesitan, deben considerar también, en temas de herencia, no dejar “cargas” ni para la empresa, ni para el resto de la familia.
EMPRESAS
FAMILIARES

ROSA NELLY
TREVINYO
RODRÍGUEZ
27 julio 2016 10:28 Última actualización 27 julio 2016 10:34
Rosa Nelly Trevinyo-Rodríguez

Rosa Nelly Trevinyo-Rodríguez

La aplicación de la Justicia en México es sin duda alguna, cuestionable—y es que, “los malitos” no siempre reciben su merecido.
No obstante, tenemos que admitir que al menos en papel, existen un conjunto de normas y criterios jurídicos que definen claramente lo bueno y lo malo, y que gracias a esto, la convivencia entre personas e instituciones se facilita.

No obstante, cuando se lleva la concepción de la “justicia” al contexto de la familia empresaria y de la distribución patrimonial (herencia), las cosas cambian. Como cada familia empresaria es distinta, no existen per se, un set de normas básicas a seguir, sino que cada una conceptualiza y da forma a la virtud de la justicia en base a sus costumbres, valores, vivencias y comportamientos familiares.

Así, habrá familias empresarias donde “ser justo” signifique heredar el patrimonio completo a todos por igual, y otras donde éste se reparta selectivamente—por ejemplo: las acciones de la empresa familiar a aquellos que han trabajado y crecido el negocio, y los terrenos, dinero u otras inversiones al resto de los hijos.

La pregunta: ¿Cuál de estas dos formas de ejercer la justicia en la distribución patrimonial funciona mejor para lograr tener una empresa familiar exitosa a través del tiempo y las generaciones: la igualitaria o la selectiva?.

La respuesta: Todo depende de la dinámica de la familia empresaria; es decir, de su interacción, vínculos, sentido de historia y relaciones—i.e. cómo se llevan los hij@s entre sí (bien, mal o regular); comparten (o no) los mismos intereses y valores; pueden (o no) llegar a acuerdos; exhiben (o no) antivalores como el individualismo, el egoísmo y la envidia, o vicios como el alcoholismo, la drogadicción y las apuestas, etc.

Y es que, muchas veces, repartir por igual las acciones de la empresa familiar puede resultar una irresponsabilidad de parte de quien hereda ¿Por qué? Por no considerar las necesidades del negocio y su estructura de toma de decisiones (gobierno).

Por ello, antes de decidir qué criterio utilizar, visualice el futuro y pregúntese: ¿Repartir las acciones del negocio por igual a todos mis hijos ayudará o perjudicará a la empresa? ¿Qué complejidades podrían suscitarse en caso de hacerlo? ¿Tengo algunos otros bienes—fuera del negocio familiar—que pueda distribuir?.

Y aunque la naturaleza de los padres suele ser proteger y apoyar a los hijos que más lo necesitan, deben considerar también, en temas de herencia, no dejar “cargas” ni para la empresa, ni para el resto de la familia.

Es obvio, nadie nace sabiendo ser un padre justo, y mucho menos, un hijo maduro para aceptar decisiones patrimoniales percibidas como “injustas”. Pero, en resumidas cuentas, la herencia y su distribución es prerrogativa de quien creó y nutrió el patrimonio; y justa o injusta, se trata de su voluntad y sentido de responsabilidad futura. Así que, al que no le guste… Ajo y agua.

* La autora es socia de Trevinyo-Rodríguez & Asociados, Fundadora del Centro de Empresas Familiares del TEC de Monterrey y Miembro del Consejo de Empresas Familiares en el sector Minero, Petrolero y de Retail.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.