Monterrey

En EU, ganó el arcaico Colegio Electoral y perdió la democracia

Opinión.  “La mayoría de los compatriotas estadounidenses querían a Hillary, no a Trump”, escribió Michael Moore en Facebook después del miércoles. “La única razón por la que Trump es presidente es a causa de una arcana y loca idea del siglo XVIII llamada Colegio Electoral”.
DESDE TEXAS

JAVIER AMIEVA
​javier.amieva@hispanicinternational.com
14 noviembre 2016 10:3 Última actualización 14 noviembre 2016 10:7
El discurso del triunfo de Donald Trump en 3 minutos

Donald Trump sorprendió al mundo con una victoria en las elecciones presidenciales de 2016. El presidente electo se hizo con los estados clave de Florida, Ohio y Pennsylvania en su camino para alcanzar los necesarios 270 votos del Colegio Electoral para asegurarse la presidencia.

Después de leer todo tipo de opiniones post-mortem sobre por qué los
demócratas, y particularmente Hillary Clinton, perdieron la elección,
solo tenemos que analizar al futuro. Clinton ganó más votos populares que Donald Trump pero perdió las elecciones debido al arcaico formato de votos electorales. Por cuarta vez en la historia de Estados Unidos, el presidente electo fue quien perdió el voto popular y ya ¡Eso es un hecho!

Esta es la quinta vez en elección general y la segunda desde el 2000
que esta reliquia del siglo XVIII ha “diseñado” la elección. Las cuatro
veces anteriores, se eligieron los calificados como los peores presidentes de esta nación.

Aparte de convertir cada elección en una “contienda política estatal”,
mientras que el resto del país sabe que su voto puede o no contar, el Colegio Electoral puede convertir las elecciones en un tema regional por ejemplo, Pennsylvania, Ohio, Wisconsin y Michigan, con un total de votos electorales un poco más de votos –sumados- que California, fueron ganados en elecciones basadas en la retórica de, “nos están robando los trabajos” e infundiendo miedo a estados como Michigan, ya en bancarrota, lo que pudiera parecer congruente si vemos que estados
con fabricación de alta tecnología y una economía dos veces el tamaño
de estos cuatro estados combinados, terminó sufragando 2 millones de
votos más, ¡pero en dirección contraria!, así el 70 por ciento de los
habitantes se sienten traicionados, “incluso si tenemos que vivir con
esto”, el Colegio Electoral hace que los votos presidenciales aparezcan,
me atrevo a decir, manipulados.

Cada cuatro años, la institución bizarra y antidemocrática del Colegio
Electoral, acaba con la democracia. Pero, el Colegio Electoral, obtiene más detractores vocales que activos. Particularmente el caso en años como este, cuando el mecanismo otorga la presidencia al segundo
lugar en el voto popular nacional, Donald Trump, quien ha sabido manipular el voto, la democracia y ha hecho ver a sus políticos republicanos como títeres sin intelecto, que lo único que hacen es votar por quien les pueda garantizar un puesto, sin importar no solo ejemplo de corrupción y podredumbre que dejan a sus hijos y a la juventud, sino además solapando injusticias para con quienes les han elegido.

“La mayoría de los compatriotas estadounidenses querían a Hillary, no a Trump”, escribió Michael Moore en Facebook después del miércoles.
“La única razón por la que Trump es presidente es a causa de una arcana y loca idea del siglo XVIII llamada Colegio Electoral”.

Es notable que sólo el cambio de opinión de 38 electores de los estados
que votaron por Trump, o simplemente que Texas cambiara de opinión,
pero tenemos un gobernador republicano, antiinmigrante, que obstruiría
cualquier posibilidad de emitir sus votos para favorecer a Clinton.

La situación se refleja en cierta medida por el hecho de que se votaron
mucho más el martes para los candidatos demócratas al Senado que los republicanos -de 45.3 millones a 39.5 millones en el último recuento- pero los demócratas sólo obtuvieron dos escaños. Para evitar la necesidad de una enmienda constitucional, los promotores de este
cambio han estado trabajando para que los estados adopten el proyecto
de ley del voto popular nacional, en el cual prometen otorgar sus votos
electorales al candidato que reciba los votos más populares a nivel nacional.

Hasta ahora, se ha aceptado en 11 estados, con un total de 165 votos
electorales, y entrará en vigor cuando sea adoptado por los estados con
105 votos más, garantizando 270 votos electorales, un margen que dará paso al ganador al voto popular.

En quizás la demostración suprema de que las opiniones necias de
Trump sobre la política son cambiantes y convenencieras, hace apenas
cuatro años, la noche en que el presidente Obama fue declarado ganador del voto electoral y antes de que todas las papeletas fueran contadas, Trump llamó a la gente a tomar las calles y optar hasta por “una revolución” para poner fin al Colegio Electoral; hoy tres de los hijos de Trump son miembros oficiales del comité de transición presidencial.

Estimado lector “cada país tiene al gobernante que se merece”, y al
QUE MAS SE PARECE, yo agregaría.

* El autor es analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.