Monterrey

Eliminación de tenencia vehicular es factor negativo para NL: Moody's

El quitar la tenencia reducirá los ingresos de Nuevo León en los próximos tres años en cerca de 2 mil millones de pesos, 2.6 por ciento del total, por lo que es un factor crediticio negativo, señaló Moody's, aunque por el momento no prevén una baja en la calificación del estado.
Arturo Bárcenas y Édgar Rivera
25 noviembre 2015 15:57 Última actualización 25 noviembre 2015 16:7
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Los contribuyentes cumplidos podrán exentar el pago de la tenencia. (Foto: Francisco Flores)

MONTERREY.- Moody's Investor Service consideró que la eliminación gradual de la tenencia vehicular, entre 2016 y 2018, es un factor crediticio negativo para Nuevo León porque disminuirá sus ingresos en los próximos tres años en cerca de 2 mil millones de pesos, el 2.6 por ciento del total.

La firma, que para Nuevo León tiene asignada la calificación de Ba2/A2.mx con perspectiva estable, destacó que esta medida que aparece en el presupuesto presentado al Congreso el pasado viernes afecta la flexibilidad financiera del Estado.

“La eliminación de la tenencia es gradual y para el 2018 ya no habrá cobro de este impuesto, esto para nosotros es negativo, porque el Estado ha enfrentado presiones financieras en los últimos años y si le quitas este ingreso, estás afectando su flexibilidad financiera, justamente ahora que es cuando más la necesita”, dijo María del Carmen Martínez-Richa, Vicepresidente y Analista Senior de Moody's.


“Esto lo vemos como un factor crediticio negativo, porque no está la situación como para poder bajar de tu presupuesto un ingreso como el de la tenencia”, agregó.

Sin embargo, aclaró que por ahora esto no es un factor que pudiera ocasionar una baja en la calificación de la deuda del estado.

“Lo que sí creemos es que esto le va a dificultar mucho el proceso de buscar otra vez el equilibrio financiero y es una mala noticia en este sentido, pues los pasos se están dando hacia este objetivo y esto le va a quitar margen de maniobra para lograrlo, pero por el momento no creemos que tenga un impacto en la calificación”, explicó.

Señaló que pese a que Nuevo León incluye en su propuesta de presupuesto un incremento en otros derechos vehiculares para compensar parcialmente la pérdida de ingresos fiscales y una baja de los gastos operativos en 3 mil 600 millones de pesos en 2016, que representa alrededor de 4.4 por ciento del gasto total, estas medidas todavía están sujetas a la aprobación del Congreso.

“Las demás acciones como el alza en el refrendo y en replaqueo, así como la implementación de la verificación vehicular, le generarían ingresos a la entidad que le ayudarían a compensar la caída por la baja en la tenencia, pero la verdad es que no tenemos el dato exacto de cuánto podría ser esto y no abordamos mucho más porque esto está a discusión en el Congreso.

“Las rigideces para reducir más los gastos, sobre todo en materia de seguridad y educación en los próximos años, dificultarán el registro de resultados financieros equilibrados”, señaló Martínez-Richa.

Actualmente, destacó, Nuevo León está todavía bien posicionado a nivel de ingresos propios, lo cual es algo que ha pesado favorablemente en la calificación de su deuda, ya que solo está por debajo de Chihuahua.

“No creemos que vaya a bajar esta posición drásticamente, pues esto de la tenencia es un solo impuesto, ya que también tienen otros como el Impuesto Sobre Nómina, pero si les va a bajar un poco este nivel, no dramáticamente, aunque si habrá una baja tal vez uno o dos niveles.

“El Estado está buscando también bajarle al gasto, y la verdad es que si no estuviera tomando medidas en este sentido estaríamos mucho más preocupados, pues aunque lo de la tenencia no es una buena noticia, sí viene acompañado de un esfuerzo de bajar el gasto. Crediticiamente hablando, esto ayuda a que no veamos tanta presión en la calificación”, dijo.

En cuanto al conflicto entre el gobierno estatal y Kia, dijo que “entendemos que están en negociaciones, pero no sabemos hasta donde va a llegar el tema, es un cuestión de presiones de gasto que trae desde hace mucho tiempo el Estado, pero no podemos afirmar en qué va acabar esa negociación, por lo que no sabemos qué impacto podría tener en la inversión extranjera”.