Monterrey

Elecciones en EU: cuando la incertidumbre se resuelva

Opinión.  Resulta fundamental conocer si nuestro sistema financiero posee la capacidad para sobrellevar las presiones derivadas del posible triunfo del candidato republicano Donald Trump.
OPINIÓN ACADÉMICA UANL

JORGE O. MORENO TREVIÑO
04 noviembre 2016 12:12 Última actualización 04 noviembre 2016 12:25
Jorge O. Moreno Treviño

Jorge O. Moreno Treviño

En cuestión de unas pocas horas se realizará una de las contiendas
electorales más cerradas y complejas en la historia reciente de
nuestro país vecino, aliado estratégico, y socio comercial, Estados
Unidos de Norteamérica
. Y es que la incertidumbre asociada a los
naturales golpeteos políticos de estos procesos (particularmente por las reglas en el uso de medios de comunicación en este país) no sólo ha generado una división y polarización interna en temas de política social, migración y política internacional, sino que han ocasionado grandes externalidades en el resto del mundo en términos de los altos costos asociados a la volatilidad inducida por este evento electoral.

Esta mayor percepción de riesgo, si bien es de carácter coyuntural, no deja de tener implicaciones directas en los costos reales de las empresas y en el bienestar de los consumidores “de a pie”, al traducirse en mayores tasas de interés y presiones adicionales sobre el tipo de cambio, que sumados al débil desempeño de la economía nacional y
a los limitados resultados de las reformas estructurales recientes,
merman aún más las expectativas de crecimiento y bienestar de la
economía mexicana.

Ante la amenaza de mayor incertidumbre y riesgo internacional adverso a México tal que presione a la salida de capitales del país, una menor inversión productiva, y una eventual reapertura a las negociaciones de los distintos tratados de comercio que limiten las exportaciones de nuestro país a EU, resulta fundamental conocer si nuestro sistema financiero posee la capacidad para sobrellevar las presiones derivadas del posible triunfo del candidato republicano Donald Trump, protegiendo al sistema económico real y proveyendo la liquidez necesaria para evitar un colapso como el registrado en la crisis que inició en diciembre de 1995.

En este caso, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, presidida
por Jaime González Aguadé, ha dado el ejemplo de regulación
preventiva al anunciar los resultados de las pruebas de estrés financiero
a los que fueron sometidos los 47 bancos comerciales que operan en México. Y es que ante el adverso contexto macroeconómico
internacional y el potencial triunfo de Trump en las elecciones
presidenciales de EUA, era necesario conocer las debilidades del
sistema, las áreas de oportunidad para los principales participantes
bancarios, y tomar las medidas precautorias correspondientes.

En línea con la alta calificación obtenida por México en materia de cumplimiento, reconocimiento que otorga el Comité de Supervisión
Bancaria de Basilea
, los resultados de estas pruebas de estrés son positivos y muestran que únicamente 5 bancos deberán ajustar sus reservas de capital preventivo, lo anterior para cumplir con lo necesario
para satisfacer los requerimientos adicionales derivados de dicha incertidumbre. Esto muestra la naturaleza coyuntural del riesgo
adicional, el cual no es sistémico, para buena noticia de los ahorradores
e inversionistas mexicanos.

Sin embargo, no sólo la CNBV ha actuado en esta dirección. En una reciente entrevista el pasado 8 de Octubre, el gobernador de Banco de México, Agustín Carstens, reconoció también que el gobierno mexicano se encuentra desarrollando un plan contingente ante el escenario adverso de un eventual triunfo de Trump en las elecciones, ya que esto representaría un huracán en términos de las consecuencias para el país. Dicho plan está siendo discutido con el Secretario de Hacienda, José Antonio Meade, sin embargo aún no se precisan las
medidas que se realizarían para salvaguardar la estabilidad del
sistema financiero y garantizar el buen desempeño económico. No
obstante, Carstens reconoció que independientemente de los resultados
de las elecciones próximas, nos espera un período de mayor
volatilidad en el futuro próximo.

Esta noticia refleja la convicción clara de que, no obstante si el resultado del voto norteamericano favoreciera a la candidata demócrata Hillary Clinton, quien esperaríamos daría continuidad al trabajo político, económico y social realizado por Barack Obama durante los últimos 8 años al frente de la Casa Blanca, esto únicamente resolvería parte de las enormes amenazas latentes al sistema económico mexicano e internacional.

Por todo lo anterior, la recomendación pertinente para todos quienes
somos agentes económicos es la que siempre debe prevalecer en
momentos de incertidumbre: planeación anticipada de flujos, prudencia
en la ejecución de gastos, y minimizar la exposición innecesaria a la deuda y los costos financieros que ésta conlleva.

* Doctorado en Economía en la Universidad de Chicago. Es Profesor-
Investigador de la Facultad de Economía de la UANL y miembro del SNI-CONACYT Nivel 1.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.