Monterrey

El terrorismo y la seguridad en Estados Unidos a 15 años del 9/11

OPINIÓN. Seguridad y terrorismo, pues van de la mano y se confunden en las agencias y sería muy difícil saber si la TSA ha sido efectiva y si todos sus esquemas de filtros protegen realmente a los pasajeros del mundo.
DESDE TEXAS….

JAVIER AMIEVA
12 septiembre 2016 11:10 Última actualización 12 septiembre 2016 11:15
estados unidos

(Bloomberg)

Las reglamentaciones impuestas después del 9/11 por la Federal
Aviation Administration (FAA)
, y el Department of Homeland Security (DHS) en la Unión Americana, afecta a la aviación de todo el mundo y también a las fronteras de los estados con los que colinda como lo son Nuevo León, Tamaulipas y Coahuila con Texas, pero no para ahí.. 9/11 fue un parte-aguas en la historia moderna en muchos sentidos.

Después del ataque a las Torres Gemelas se suspendió el tráfico aéreo en los cielos americanos, y por tanto en gran parte del mundo, por varios días y la economía se paralizó en los Estados Unidos (EU) y en diversas partes del mundo. Ante la explicable orden de que nadie surcara los aires, se suspendió el tráfico aéreo, solo hubo algunas excepciones; probablemente solo dos, una la explicable, el avión Presidencial super-escoltado por aviones de la fuerza aérea y otra, la inexplicable, un avión privado propiedad de la familia de Osama Bin-Laden,- socios de negocios en algún tiempo de la familia Bush- cuyos parientes cercanos presentían que la oveja negra, Osama era el cerebro atrás de eso, prefirieron huir y no se equivocaron.

Hoy, en Nueva York, el primer y más afectado estado por este ataque, la revista Atlantic hace un análisis del que brinda un panorama con la pregunta retórica de “¿Son ahora nuestros cielos más seguros?”.

EL DHS es quizás la organización más poderosa de agencias que velan
por la seguridad y que fue organizada después del trágico evento del
ataque a las Torres Gemelas y revela la revista política -de una gran
influencia en Nueva York y Washington principalmente-: “De esta organización, la unidad más visible es la Administración de Seguridad en el Transporte, (TSA), que tiene más interacciones diarias con más estadounidenses – y millones de viajeros
internacionales-, que cualquier otra agencia federal – de EU -. Esos
encuentros son en sí una fuente de descaro y conflicto público: Son un
inconveniente,- no sabemos si necesario-, ya que muchas de sus actividades parecen un ejercicio de rigidez burocrática permanente.

“En junio de 2015, se filtró la noticia de que inspectores encubiertos de
la Oficina de DHS de la propia oficina del Inspector General habían sido
capaces de pasar de contrabando armas simuladas o explosivos simulados, a través de puntos de control en 67 de 70 ocasiones en aeropuertos en EU, Jeh Johnson, -actual secretario de Seguridad -, estaba tan indignado que removió al administrador de la TSA, y nombró a Peter Neffenger, un oficial de gran prestigio y Vicealmirante
del servicio de Guardacostas
.

“Desde que asumió, Neffenger ha implementado un formato completamente nuevo instaurando un programa de capacitación a TSA y ordena que su personal actual, sea capacitado para centrarse en la principal misión de la seguridad de la agencia”; pero es difícil lidiar con la burocracia, por ejemplo, la Border Patrol una de las agencias que vigilan la seguridad en las fronteras, a través de su sindicato se dedica a seguir los pasos y apoyar a Trump, porque creen que así estarán más seguros, desestimando que quizás a las decenas de consumidores que estimulan el contrabando de drogas, armas y lavado de dinero, son las verdaderas responsables de la violencia en las fronteras.

Seguridad y terrorismo, pues van de la mano y se confunden en las agencias y sería muy difícil saber si la TSA ha sido efectiva y si todos sus esquemas de filtros protegen realmente a los pasajeros del mundo.
“En un reporte reciente del DHS, se habla de que se han incautado en las líneas de inspección más de 2 mil 500 pistolas con munición en los equipajes de mano”,- hoy la TSA realiza inspecciones aleatorias en el interior de aeropuertos en la Unión Americana-.

Por otro lado, “y como DHS y TSA no tienen injerencia en el manejo
operativo de pasajeros antes de que entren a la línea de inspección”; hoy las aerolíneas han implementado el que por un costo de entre 30 y 100 dólares, usted puede “cortar la línea” y cruzar primero los puntos de
inspección para no hacerle perder tiempo en llegar al área de las revisiones.

¿Más seguros nuestros cielos?, no sé y como dijera nuestro querido
JuanGa, “Lo que se ve no se Juzga”.

* El autor es analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-EstadosUnidos.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.