Monterrey

El prometer no empobrece

OPINIÓN.  Qué bonito suena que se prometa “una renta básica universal que le dé un ingreso a todos los mexicanos por el sólo hecho de ser mexicanos.” Yo sólo pregunto ¿y de donde van a salir los recursos para eso? ¿De verdad no habrá más déficit o endeudamiento?
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Miguel Moreno Tripp
morenotrip@ gmail.com.mx
27 noviembre 2017 10:4 Última actualización 27 noviembre 2017 10:4
Miguel Moreno Tripp, Doctor en Finanzas por la Universidad de Tulane.

Miguel Moreno Tripp, Doctor en Finanzas por la Universidad de Tulane.

Como ya lo hicimos alguna vez, vamos a parafrasear un sketch del cómico programa SNL: “Really?!” (¿De verdad?) con Seth Mayers y Amy Pohler. En ese espacio, se exponían situaciones reales en las que una determinada acción era evidente que tuviera un mal resultado. En este caso, lo vamos a aplicar a las promesas que han hecho básicamente todos los partidos excepto curiosamente, el PRI ya que lo que quedaba del PAN, PRD y las rémoras que se les pegan ya lo hicieron en su amorfo frente, así como también el reciclado proyecto de nación de MORENA.

Qué bonito suena que se prometa “una renta básica universal que le dé un ingreso a todos los mexicanos por el sólo hecho de ser mexicanos.”

Yo sólo pregunto ¿y de donde van a salir los recursos para eso? ¿De verdad no habrá más déficit o endeudamiento?

Eso de que “la riqueza de la nación y los frutos del trabajo de los mexicanos se distribuirán con justicia” O sease, ¿de verdad van a respetar el fruto del trabajo y la consiguiente propiedad privada o la van a “redistribuir” no al que la generó con su trabajo sino “con justicia” al estilo de Venezuela y Corea del Norte?

Otra más que “Los jóvenes tendrán garantizado el derecho al estudio”.

Cualquier alumno se preguntaría: ¿De verdad necesito estudiar y esforzarme en obtener una calificación aprobatoria si total, los maestros me van a pasar porque es mi derecho? (Ojo: aquí y ahora lo hace la SEP al menos en los niveles básicos).

Una más: “El Presidente de la República se someterá al principio de la revocación del mandato. Al cumplirse dos años, se hará una consulta para que la gente decida si continúa o no en su cargo” …. ¿De verdad ser iría a los dos años después de tanto tiempo de trabajarle (es un decir) como candidato profesional (creador de una nueva categoría laboral que no gana el salario mínimo ni por casualidad)? o más bien, ¿en esa misma “encuesta” (ya vimos cómo se las gastan en el ExDF) se decidiría si permanece eternamente como dictador Venezolano?

“Se mantendrán equilibrios macroeconómicos, se respetará la autonomía del Banco de México y se promoverá la inversión privada nacional y extranjera. Nuestra propuesta consiste en aplicar una política de cero endeudamiento y baja inflación, aparejada a una estrategia de crecimiento para promover la creación de empleos y el bienestar.”

Si un candidato tiene que hacer aclaraciones que respetará la propiedad privada y que no será como la dictadura venezolana ¿De verdad se promovería la inversión para la creación de empleos? O más bien ¿no se convertiría a México en un Leviatán burocrático que ni en los sueños más húmedos de los sub-archivistas “C” lo habrían soñado?

“Nada de ocurrencias o engaños; habrá claridad de propósitos, estrategias bien definidas, prioridades y metas de corto, mediano y largo plazo. Un gobierno debe convocar a la esperanza, pero sin caer en falsas promesas, porque perdería autoridad moral y terminaría enredado en su propia demagogia”. Aquí si ya me perdí y ahora sí: De verdad que el prometer no empobrece.

El autor es Doctor en Finanzas por la Universidad de Tulane; cuenta con la Maestría en Alta Dirección de Em- presas, en el IPADE. Se desempeñó como Director General de entidades del área Internacional en Santander Serfin. Es Director del programa OneMBA y tiene su Despacho asociado con Crowe Horwath para proporcionar asesoría en temas de Finanzas Corporativas.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.