Monterrey

El péndulo americano

OPINIÓN. Existe la posibilidad de que llegue a la Casa Blanca un candidato que no tenga la capacidad de generar políticas públicas con una visión regional, lo que podría desatar una guerra comercial con México.
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SERGIO
LÓPEZ
RAMOS
12 abril 2016 8:42 Última actualización 12 abril 2016 8:50
Sergio López Ramos

Sergio López Ramos

Mientras que Trump ha acaparado los escenarios políticos en las primarias republicanas por abanderar un discurso anti inmigrante, Bernard “Bernie” Sanders, un político independiente que compite contra la ex Secretaria de Estado, Hillary Clinton por la nominación presidencial demócrata; supo leer el momento político y generar un discurso para aquellos ciudadanos americanos que buscan una opción alejada del establishment.

Sanders propone diseñar e implementar una estrategia económica que permita crear nuevos trabajos, aumentar los salarios, proteger el medio ambiente y ofrecer servicios de salud para todos con un discurso en el que crítica a la oligarquía económica y política de los Estados Unidos.

Una de sus propuestas de política económica que más llama la atención es su negativa a que los Estados Unidos firme acuerdos comerciales con otros países por el gran impacto que estos han ocasionado (y continúan ocasionando) en la dinámica laboral de la Unión Americana.
Hace unas semanas, El Financiero publicó un artículo en el que explicaba como a partir de la entrada en vigor de estos acuerdos como el TLCAN, grandes empresas cierran sus plantas de producción en los Estados Unidos y trasladan sus operaciones a otros países.

En mayo del 2015, Sanders escribió en un editorial publicado por el Huffington Post “desde 2001, casi 60 mil fábricas en este país (Estados Unidos) han cerrado y hemos perdido más de 4.7 millones de empleos en el sector industrial que pagaban salarios decentes. El NAFTA (TLCAN) ha provocado la pérdida de casi 700 mil trabajos... Los acuerdos comerciales malos no son la única razón por la cual los trabajos industriales en Estados Unidos han decrecido, pero son factores importantes”

Ha sido tal el impacto generado por el movimiento de maquiladores y plantas productivas a nuestro país, a China y a Corea del Sur que tanto Trump como Hillary Clinton han secundado los pronunciamientos de Sanders en contra de los acuerdos de libre comercio de los Estados Unidos. De esta forma, el proceso electoral americano refleja el descontento de la ciudadanía en contra de las estructuras políticas y económicas que no han tenido la capacidad de satisfacer las demandas de los estadounidenses. El péndulo político de los Estados Unidos avanza de forma peligrosa hacia los extremos.

Pero, ¿pueden las elecciones presidenciales de Estados Unidos afectar a Nuevo León? No de forma directa, pero existe la posibilidad de que llegue a la Casa Blanca un candidato que no tenga la capacidad de generar políticas públicas con una visión regional, lo que podría desatar una guerra comercial con México. Las diversas empresas e industrias del estado y de la región del noreste de México serían castigadas por una eventual alza en los aranceles o estableciendo barreras comerciales.

Posiblemente, una de las industrias que podría resultar más afectada es la automotriz. De acuerdo con datos del Clúster Automotriz de Nuevo León A.C. este sector en la entidad es el número uno en exportaciones, contribuyendo con el 11.9 por ciento del PIB estatal; el 27 por ciento de las exportaciones del Estado y empleando a más de 602 mil 816 personas.

Empresas como Katcon, Metalsa, Nemak, Ternium, así como las pequeñas y medias empresas que participan en las cadenas de suministro podrían ser impactadas en este escenario. Es importante no perder de vista la evolución de las elecciones de nuestros vecinos del norte.

* El autor es politólogo por el Tecnológico de Monterrey; consultor político de la firma internacional Global Nexus y cursa sus estudios de posgrado en la Universidad de Wisconsin.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.