Monterrey

El “gasolinazo” comienza a impactar a la inflación

Opinión. El incremento de la tasa de interés vendrá en un contexto donde las perspectivas económicas del país se deterioran cada vez más por las políticas comerciales en el país vecino.
VISIÓN ECONÓMICA

JESÚS GARZA
​jgarzagg@gmail.com
26 enero 2017 10:9 Última actualización 26 enero 2017 10:11
Jesús Garza

Jesús Garza

El Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) publicó esta semana la cifra de inflación para la primera quincena de enero. La inflación anual se ubicó en 4.78 por ciento, su nivel más alto desde el 2012.

Lo anterior como consecuencia principalmente del aumento en los
precios de las gasolinas. La inflación no subyacente, que incluye precios
agropecuarios y energéticos (incluyendo los precios de las gasolinas) se ubicó en 8 por ciento, su nivel más alto desde febrero de 2012. Los precios energéticos registraron un incremento de 16 por ciento anual.

Así la inflación comienza una tendencia al alza, principalmente como
resultado del incremento de las gasolinas. Adicionalmente, la depreciación del tipo de cambio continúa elevando los precios finales al consumidor. En la primera quincena del año, las mercancías excluyendo alimentos (indicador que refleja de una mejor manera el traspaso de la desvalorización de la moneda a los precios finales) registró una inflación de 4.13 por ciento, nivel que supera el límite superior del Banco de México. Aunado a eso, el incremento del salario
mínimo en 10 por ciento para este año también deberá contribuir a una
mayor inflación.

A nivel regional el impacto del incremento de los precios de las gasolinas afectó en mayor proporción a las ciudades fronterizas. En Ciudad Acuña (Coahuila) la inflación se ubicó en 8 por ciento, Matamoros (Tamaulipas) 7.4 por ciento, Torreón (Coahuila) 5.33 por ciento, Monclova (Coahuila) 5.0 por ciento, Monterrey (Nuevo León) 4.79 por ciento y Tampico (Tamaulipas) 4.57 por ciento.

Como resultado de la alta inflación registrada esta quincena, y con el deterioro de las expectativas de inflación hacia adelante, esperemos
que el Banco de México incremente la tasa de interés objetivo en por lo
menos 50 puntos base en su siguiente reunión en febrero. Es claro que la contaminación hacia los precios finales por los incrementos a las gasolinas es más grave que lo anticipado. Así, es muy probable que la autoridad monetaria actúe acorde. El incremento de la tasa de interés vendrá en un contexto donde las perspectivas económicas del país se deterioran cada vez más por las políticas comerciales en el país vecino. El Fondo Monetario Internacional (FMI) recientemente redujo su estimado de crecimiento en el país a 1.7 por ciento (de 2.3 por ciento anteriormente). Mayores tasas de interés no son buenas noticias para la inversión doméstica, que aunado a la expectativa de menor inversión extranjera directa (por la incertidumbre en la economía nacional), probablemente se reflejará en revisiones adicionales de crecimiento
a la baja.

* El autor es el director general y fundador de GF GAMMA y catedrático en el ITESM campus Monterrey. Cuenta con un doctorado en Finanzas y maestría en Economía Financiera por la Universidad de Essex en el Reino Unido, y una Licenciatura en Economía por el ITESM (campus Monterrey).

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.