El futuro del aprendizaje en las organizaciones
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El futuro del aprendizaje en las organizaciones

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El futuro del aprendizaje en las organizaciones

En las organizaciones este concepto implica aspirar a conocernos mejor, tomar control de nosotros mismos y de nuestro propio proceso por aprender.

Opinión MTY columnista invitado José Antonio Cárdenas Marroquín
01/06/2018
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José Antonio Cárdenas.Fuente: Cortesía

En 1973, una secundaria de Chicago instaló el Centro para el Aprendizaje Autodirigido y durante diez años más de 600 estudiantes transitaron por un singular proceso educativo. En un ambiente experimental controlado, se les dió a los alumnos la oportunidad de administrar su propio aprendizaje; las materias y currículo se derivaron de su interés y curiosidad; los “maestros” se avocaron a la tarea de coordinar un proceso de descubrimiento que los condujera a contar con las competencias académicas requeridas, actuando como mentores y facilitadores dentro de una intensa experiencia de aprendizaje.

Los egresados del Centro han mostrado tres conductas distintivas a través de los años: todos ellos tuvieron sueños, deseos, aspiraciones, ideales y los convirtieron en acciones y resultados – autogestión. Los alumnos demostraron un agudo conocimiento de sí mismos, sus creencias, sus emociones, estado interno, fuerzas y debilidades – autocontrol. Finalmente, han estado abiertos a la retroalimentación, revelando una aspiración permanente por adaptarse, cambiar, aprender y crecer – autodesarrollo. ¿Es posible remedar estas estrategias educativas y resultados en el ámbito organizacional?

Recientemente, por lo menos cinco grupos empresariales en nuestra comunidad regiomontana, han adoptado un enfoque de autodirección, autoaprendizaje o autoestudio, en sus prácticas de capacitación y desarrollo, con resultados similares a los aquí descritos, pero en el ámbito de la tecnología, gestión, liderazgo y desarrollo de competencias gerenciales. La estrategia ha sido, en primera instancia, evaluar las preferencias de aprendizaje y la capacidad del individuo a tomar control de este. Con base en lo anterior, el camino a seguir consistió en diseñar estrategias e identificar recursos de aprendizaje más bien centradas en la persona, pero primordialmente alineadas a las prioridades de la empresa ¿Es éste el futuro del aprendizaje en las organizaciones?

El enfoque tradicional lo han caracterizado los estudiosos del tema como aprendizaje “por si acaso” (just-in-case) y está fundamentalmente centrado en el contenido, material que en un momento dado se convierte en la única variable que se intenta observar y controlar. Bajo esta filosofía, proveemos a los colaboradores de procesos de aprendizaje, cursos, talleres, educación en línea, sobre competencias que “deben dominar” porque en algún momento en el ámbito de sus responsabilidades y carrera laboral, lo van a requerir.

No obstante, lo que demandamos en este mundo de constante transformación es un esquema de aprendizaje que considere el negocio, la persona y el contenido, en ese orden. Esto reside en facilitar el aprendizaje en cuanto a la persona (just-for-me) toda vez que el propósito surja inicialmente de las necesidades y prioridades del negocio. El enfoque es congruente con una filosofía sensata de autoaprendizaje con imperiosos disparadores organizacionales que indican para qué y por qué aprender, incuestionablemente alineados a las estrategias y prioridades de negocio. De la misma manera, se proporciona al colaborador la autonomía para decidir qué, cuando, en donde, como y a través de quién aprender. Esto último, convierte al individuo en el principal protagonista y autor de su propio desarrollo.

Ante estas evidencias, el futuro del aprendizaje en las organizaciones implica aspirar a conocernos mejor, tomar control de nosotros mismos y de nuestro propio aprendizaje.

El autor es Socio Director de Autodirección y Aprendizaje, SC. y Consejero de Eriac Capital Humano; Maestro en Administración de Tecnología por el MIT, Maestro en Recursos Humanos por la Universidad de Utah y Doctor en Innovación Educativa por el ITESM.

Opine usted: jac@autodireccion.com

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.